Comparto el punto Rz. Obviamente para la administración es ideal que todos se circunscriban al Silencio y jamás haben con extraños, pero debemos afrontar que ya estamos grandecitos y peluditos para eso.
Además, me carga esa onda de que si algunas jirafas quieren ir a ver a las cebras, el resto de la manada las considera herejes dignas de la hoguera. Aqui somos todos libres y cada uno va para donde quiere.
Por otro lado, si a los de Toyota los invitan al evento de Peugeot, nunca es malo partir en patota a pegarse una sapeada. Igual uno se puede encontrar con viejas amistades y brindar en buena onda.