Yo estoy casado y si mi señora me llegase a plantear su interés por abrir la relación, antes de cortar de plano todo, le agradecería la honestidad y trataría de entender qué es lo que está detrás de aquello, qué la motiva a plantear esa posibilidad.
Si después de conversar llegamos a la conclusión de que no es algo que pueda satisfacer solo conmigo, habría que definir bien qué podríamos y no podríamos hacer. ¿Es necesario contarnos cuándo vamos a ver a otras personas o es mejor omitirlo? ¿Mantenemos los encuentros siempre "puertas afuera" o podemos invitar a nuestra casa? ¿Quiere probar experiencias nuevas solo con desconocidos o prefiere que seamos los dos más una tercera parte involucrada? Etc.
Finalmente, creo que sería necesario dejar claro bajo qué condiciones volvemos a "cerrar" la relación o, por otro lado, bajo qué circunstancias damos por terminada la relación de forma definitiva y cada cual sigue su camino.