Elmo
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Somos varios los que alguna ves hemos visitado este ya clásico local del centro de Santiago. En opinión de algunos, debiera ser declarado patrimonio histórico para que no desaparezca. El mítico Paraíso Sexy Woman (PSW para los amigos) es un dato que no falla cuando uno quiere minas de estándar adecuado y soltura épica.
Yo hace mucho no lo visitaba y pasé la semana pasada de puro curioso. La sorpresa que me llevé fue súper positiva.
Las minas están más ricas que antes, hartas del estilo teen, sus negritas (para el que le gusta el chocolate) y otras más tiradas a veteranas que son más bien relleno.
El lugar, sin ser espacioso está bien adaptado y las comodidades... bueno, digamos que no existen. Cuando fui los baños tenían agua y no olían a orina que es el mínimo aceptable.
Pero lo importante son las minas. Y puchas que me encontré con minas. Puede que haya sido que era una semana antes de navidad y las niñas necesitaban lucas para los regalos pero me sorprendí gratamente de encontrar unas joyitas que pasaré a enumerar:
1. Lady: una mulatita dominicana, tetas grandes pero de mala factura. Una cara preciosa con una sonrisa caliente constante. Excelente cuerpo si ignoramos el detalle de las tetas mal arregladas.
2. Barby: una joyita. Alta, flaca, carita de pecado. Rica. No pasaría desapercibida en locales de Av. Vitacura y seguro le iría bien. Rica, rica.
3. Yanis (o Janis): chiquita con buen tambembe y sin boobies. Mal físico pero excelente actitud.
4. Leslie: una peruanita cara de niña buena con tremendas tetas importadas y por lejos la mejor atención del lugar. Recontra recomendada.
Respecto de los shows, que puedo decir que no sepan. Son los clásicos shows con el extra de la estirada de mano. Algunas minas permiten más que otras, otras aprovechan para vengarse con una botella de chocolate o un yogurt. Los cuadros plásticos y demases pueden dejarte knock out si eres débil de mente (recuerdo haber terminado varias veces ensartado en una lucha cuerpo a cuerpo con alguna de estas chicas luego de que el show me había dejado con una leve taquicardia).
En resumen, estimadisimos colegas, el PSW es un excelente local para visitar de ves en cuando (o todos los días) y al menos para mi, posee una cualidad de canto de sirena. Por más que valla siempre quiero volver.
Yo hace mucho no lo visitaba y pasé la semana pasada de puro curioso. La sorpresa que me llevé fue súper positiva.
Las minas están más ricas que antes, hartas del estilo teen, sus negritas (para el que le gusta el chocolate) y otras más tiradas a veteranas que son más bien relleno.
El lugar, sin ser espacioso está bien adaptado y las comodidades... bueno, digamos que no existen. Cuando fui los baños tenían agua y no olían a orina que es el mínimo aceptable.
Pero lo importante son las minas. Y puchas que me encontré con minas. Puede que haya sido que era una semana antes de navidad y las niñas necesitaban lucas para los regalos pero me sorprendí gratamente de encontrar unas joyitas que pasaré a enumerar:
1. Lady: una mulatita dominicana, tetas grandes pero de mala factura. Una cara preciosa con una sonrisa caliente constante. Excelente cuerpo si ignoramos el detalle de las tetas mal arregladas.
2. Barby: una joyita. Alta, flaca, carita de pecado. Rica. No pasaría desapercibida en locales de Av. Vitacura y seguro le iría bien. Rica, rica.
3. Yanis (o Janis): chiquita con buen tambembe y sin boobies. Mal físico pero excelente actitud.
4. Leslie: una peruanita cara de niña buena con tremendas tetas importadas y por lejos la mejor atención del lugar. Recontra recomendada.
Respecto de los shows, que puedo decir que no sepan. Son los clásicos shows con el extra de la estirada de mano. Algunas minas permiten más que otras, otras aprovechan para vengarse con una botella de chocolate o un yogurt. Los cuadros plásticos y demases pueden dejarte knock out si eres débil de mente (recuerdo haber terminado varias veces ensartado en una lucha cuerpo a cuerpo con alguna de estas chicas luego de que el show me había dejado con una leve taquicardia).
En resumen, estimadisimos colegas, el PSW es un excelente local para visitar de ves en cuando (o todos los días) y al menos para mi, posee una cualidad de canto de sirena. Por más que valla siempre quiero volver.
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