Confieso que tengo unas musas las cuales me inspiran, tengo la necesidad de dedicarles unas palabras.
Bajo el peso de presión y estrés, mi ser se consume, un trabajo que exprime mi tiempo y paciencia, en la vorágine de la rutina, una esperanza se perfuma, un amigo me habló de este foro, su hechizo en mi conciencia.
Llegué temprano, nervioso y ansioso, me recibieron con calma, sin alboroto, hermosas y radiantes, mi inquietud aumentó, sus palabras amigables, como si nos conociéramos de antaño.
Un poco más relajado, me invitaron a ducharme, un baño impecable, todo muy limpio y radiante, salí con una toalla, me pidieron acostarme boca abajo, charlamos mientras me masajeaban, todo mi cuerpo abrazado.
Nunca antes había experimentado tal sensación, y sin darme cuenta, el éxtasis me invadió sin razón, sorprendido, repetí la experiencia con emoción, 24 horas después, relajado y ardiente, en mi corazón.
Sin punto de comparación, una vivencia extraordinaria, llena de sensación, aunque novato en este mundo de exploración, sigo ardiendo, relajado, con dulce satisfacción.
En el eco del encuentro, una nota de pesar, cuando la flor, antes de tiempo, se desvaneció, no pude sentir el rocío en mi semblante, un instante efímero que mi corazón añoró. (se seco la flor antes de gotearme la cara, un desperdicio).