EddieV
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https://santiago.elsilencio.cl/escorts-vip/korin-5a9cb4051beae
Relato
Confieso que tengo una especial debilidad por las musas de la tierra del café. No sé qué será: su voz, sus curvas, lo coquetas que son, esa mezcla de amabilidad muy respetuosa y ese fuego que tienen en sus caderas. Creo que Korin tiene todo eso y más.
A Korin la tenía en el radar desde hacía mucho tiempo, pero, por cosas de la vida, nunca me lancé a conocerla (qué tonto fui). Sin embargo, al ver su vuelta por este lado B, no podía perder ningún segundo más.
Nos conocimos a principios de agosto y el encuentro estuvo bastante intenso: mucha sensualidad, muchos gemidos, así que sí o sí tenía que volver.
La contacto nuevamente y parto rumbo a sus aposentos, esta vez en una locación cercana a la anterior, pero no la misma. Un lugar más amplio y con espejos por todos lados, lo que permite redoblar la calentura del encuentro anterior.
Nos ponemos al día con nuestros temas y, después de algunos besos, parto raudo a la ducha. Cierro la llave del agua y escucho leves gemidos provenientes de la habitación. En ese instante, me seco lo más rápido que puedo e ingreso a la pieza.
Lo primero que veo es a Korin en medio de la cama, semisentada y con su ropa interior abajo. Con una mano sostenía su celular, que estaba reproduciendo uno de esos videos eróticos que te prenden con solo escucharlos. Con la otra mano se tocaba lentamente mientras me miraba a los ojos.
Me acomodo en una silla que estaba frente a la cama y la acompaño con lo mío mientras ella disfrutaba solitariamente. La tensión se podía sentir. Ella seguía cada vez más rápido, sin quitarme los ojos de encima. Qué daría por unos minutos más de eso.
No pude esperar más y me acerqué a su entrepierna. Suavemente recorrí con mis labios su parte íntima, mientras apenas le salían palabras; se retorcía de placer y me apretaba con sus piernas. Se notaba que el video había logrado prender los motores y que la zona ya estaba tan sensible que, al mínimo contacto, se producía un pequeño espasmo.
Me pide que me ponga de pie y, de rodillas, me pone el preservativo para continuar con un oral muy profundo, muy profundo. A esas alturas, ya estábamos los dos a mil.
Se da media vuelta, apoya sus extremidades en la cama y comenzamos a lo perrito. No partimos despacio: intenso de una. Los gemidos se escuchaban cada vez más fuertes y la intensidad iba en aumento.
Pasamos por las posiciones de vaquera, vaquera invertida y misionero. Sus rápidos movimientos me estimulaban más y más. Los espejos jugaban el papel de cómplices y los mirábamos mientras la situación se hacía cada vez más caliente.
Finalmente, logré acabar y terminamos tendidos en la cama, después de ese encuentro tan intenso. Ya estábamos en la hora, así que procedí a vestirme mientras planificamos nuestro próximo encuentro, que sin dudas va a ser mejor.
Tabla
Forma de contacto: 10. Muy rápido. Por WhatsApp
Instalaciones: 10. Departamento amplio y cómodo.
Higiene: 10.
Rostro: 10. Muy linda. Con una sonrisa cautivadora.
Busto: 10. Ricos, muy armónicos .
Cuerpo: 10. Se nota que se preocupa de mantenerse.
Cola: 11. Grande como me gustan
Oral: 10. Intenso, profundo.
Besos: 11. Muy ricos, no me negó ninguno.
Flor: 10. Exquisita.
Pélvicos: 11. Movimientos certificados por la embajada
.
Duración: 10.
Implicación: 10. Se preocupa de que el momento sea agradable, no está mirando el celular.
Nota final: 10. Voy a volver si o si .
Relato
Confieso que tengo una especial debilidad por las musas de la tierra del café. No sé qué será: su voz, sus curvas, lo coquetas que son, esa mezcla de amabilidad muy respetuosa y ese fuego que tienen en sus caderas. Creo que Korin tiene todo eso y más.
A Korin la tenía en el radar desde hacía mucho tiempo, pero, por cosas de la vida, nunca me lancé a conocerla (qué tonto fui). Sin embargo, al ver su vuelta por este lado B, no podía perder ningún segundo más.
Nos conocimos a principios de agosto y el encuentro estuvo bastante intenso: mucha sensualidad, muchos gemidos, así que sí o sí tenía que volver.
La contacto nuevamente y parto rumbo a sus aposentos, esta vez en una locación cercana a la anterior, pero no la misma. Un lugar más amplio y con espejos por todos lados, lo que permite redoblar la calentura del encuentro anterior.
Nos ponemos al día con nuestros temas y, después de algunos besos, parto raudo a la ducha. Cierro la llave del agua y escucho leves gemidos provenientes de la habitación. En ese instante, me seco lo más rápido que puedo e ingreso a la pieza.
Lo primero que veo es a Korin en medio de la cama, semisentada y con su ropa interior abajo. Con una mano sostenía su celular, que estaba reproduciendo uno de esos videos eróticos que te prenden con solo escucharlos. Con la otra mano se tocaba lentamente mientras me miraba a los ojos.
Me acomodo en una silla que estaba frente a la cama y la acompaño con lo mío mientras ella disfrutaba solitariamente. La tensión se podía sentir. Ella seguía cada vez más rápido, sin quitarme los ojos de encima. Qué daría por unos minutos más de eso.
No pude esperar más y me acerqué a su entrepierna. Suavemente recorrí con mis labios su parte íntima, mientras apenas le salían palabras; se retorcía de placer y me apretaba con sus piernas. Se notaba que el video había logrado prender los motores y que la zona ya estaba tan sensible que, al mínimo contacto, se producía un pequeño espasmo.
Me pide que me ponga de pie y, de rodillas, me pone el preservativo para continuar con un oral muy profundo, muy profundo. A esas alturas, ya estábamos los dos a mil.
Se da media vuelta, apoya sus extremidades en la cama y comenzamos a lo perrito. No partimos despacio: intenso de una. Los gemidos se escuchaban cada vez más fuertes y la intensidad iba en aumento.
Pasamos por las posiciones de vaquera, vaquera invertida y misionero. Sus rápidos movimientos me estimulaban más y más. Los espejos jugaban el papel de cómplices y los mirábamos mientras la situación se hacía cada vez más caliente.
Finalmente, logré acabar y terminamos tendidos en la cama, después de ese encuentro tan intenso. Ya estábamos en la hora, así que procedí a vestirme mientras planificamos nuestro próximo encuentro, que sin dudas va a ser mejor.
Tabla
Forma de contacto: 10. Muy rápido. Por WhatsApp
Instalaciones: 10. Departamento amplio y cómodo.
Higiene: 10.
Rostro: 10. Muy linda. Con una sonrisa cautivadora.
Busto: 10. Ricos, muy armónicos .
Cuerpo: 10. Se nota que se preocupa de mantenerse.
Cola: 11. Grande como me gustan
Oral: 10. Intenso, profundo.
Besos: 11. Muy ricos, no me negó ninguno.
Flor: 10. Exquisita.
Pélvicos: 11. Movimientos certificados por la embajada
Duración: 10.
Implicación: 10. Se preocupa de que el momento sea agradable, no está mirando el celular.
Nota final: 10. Voy a volver si o si .