Bueno la verdad es que nunca había hecho algo así, es mi primera vez en este mundillo y bueno les cuento mi historia. Hace un tiempo ya estoy separado, y he estado de relación en relación, todas fallidas por una u otra cosa, y ahora ya llevo un tiempo solo. Aún no soy viejo (36), así que con un poco más de tiempo libre decidí hacer algo más entretenido y con menos compromiso. En eso me metí a Google, y encontré El Silencio, me pareció una pagina confiable, sobre todo por esto mismo, las experiencias, y los comentarios, en comparación a otros sitios, a cada chica que veía podía leer más o menos lo que se puede hacer con cada chica. En mi búsqueda me encontré con Lici, rubia, blanquita, se veía como una niña inocente, me encantó al verla, y decidí llamarla a ella. La llamé para agendar un encuentro, ella me contestó muy amable con una voz muy suave, yo quería que ella viniera a mi casa, y eso acordamos.
Llegado el día viernes, en el que acordamos el encuentro, la pasé a buscar a su departamento, que quedaba por metro Manuel Montt, ella se sube a mi auto, y de inmediato se sintió su fragancia, me saludó con un beso como si nos conociéramos de toda la vida, y eso me encantó. Era bella como se veía en las fotos, incluso un poco más diría yo, estaba bien vestida, de forma sensual, pero elegante, como cualquier mujer bella que uno conoce en la oficina, u otro lugar. De camino conversamos de cosas diversas, la vida, el trabajo, la actualidad, se notaba que era muy educada, y su acento cautivaba mi atención cuando ella intervenía.
Ya en mi casa, dejé el auto, la hice entrar, yo ya tenía una botella de champaña lista para ella, la destapamos y serví, ella me la aceptó de inmediato. Seguimos conversando, y me sentados en el sillón, me comencé a acercar a ella, era bellísima, ya ambientada, le ofrecí guardar su chaqueta, y al verla más descubierta me prendió un montón. Tenía una figura exquisita. No me pude aguantar y comencé a acariciarla, ella recepcionó muy bien y me dice - Relájate, te ayudo - mientras se saco la polera que llevaba puesta, una que era más bien similar a una blusa, pero con tirantes, mientras se la sacaba parada delante mío, me prendía más y más, era como un show sólo para mi, y en mi propia casa. No aguanté más y comencé a besar su abdomen, bien formado, con nada de más, hasta tocar sus senos, eran lo mejor, buena forma, buen tamaño, se notaba que no había nada falso en ellos, se los comí hasta no poder más mientras se notaba como ella disfrutaba lo que le hacía.
En esos momentos ella me ayudó a quitarme la camisa, los pantalones, mientras yo también la desvestía, le bajaba ese pantalón apretado que llevaba puesto, y la dejé solo en esa tanga roja que llevaba, muy sexi me volvió loco, no aguanté y ahí mismo en el sillón la volteé, la puse en cuatro encima del sillón, y comencé a bajarle la tanga con la boca, ella juguetona se movía un poco, comencé a hacerle sexo oral, y era exquisita, limpia, suave, ya la tenía jugosa, y eso me calentaba mas. - ¿Ya estas listo?- me preguntó, yo le dije que sí, lo único que quería era montarla, ella sacó un preservativo, me lo puso suavemente, me mamó un rato, pero yo sólo quería otra cosa. Le pedí que se volver a poner en la posición anterior, en cuatro sobre el sillón, y como buena chica obedeció, la comencé a penetrar suavemente, su vagina ya húmeda me comenzó a recibir con suaves movimientos de caderas, hasta que yo comencé a darle más fuerte, el sonido de sus nalgas chocando conmigo me tenía extasiado, no quería acabar aún. Me salí, me senté y le pedí que se sentara sobre mi, y así lo hizo, con movimientos que me tenían al máximo, hasta que comencé a comerle los senos exquisitos que tenía, y no pude aguantar más, solté un orgasmo con un grito, me dejó exhausto.
Ella me pidió el baño, yo la acompañé, y como aún teníamos tiempo, la acompañé en su ducha, para poder seguir contemplando su cuerpo con mis manos mientras la ayudaba con el jabón, nos besamos, todo muy romántico. Nos secamos juntos, la dejé para que se vistiera, mientras yo fui a mi dormitorio a ponerme algo de ropa, terminamos nuestras copas, mientras conversamos, yo ya estaba cansado, y le ofrecí llevarla nuevamente a su casa, pero me dijo que por las copas mejor no, así que yo mismo le pedí un Uber para que la dejara en su casa, era lo mínimo que podía hacer después de la espectacular velada que tuvimos.
Muchas gracias por todo Lici, eres increíble, hace mucho que no lo pasaba así.
Nivel de Empote: 100%, excelente mujer.
Llamada: Muy educada, simpática, y por sobre todo clara
Ambiente: Fue en mi casa, pero ella llenó el ambiente
Higiene: Muy bueno, venia totalmente limpia, y con un perfume suave, muy elegante
Atención: Excelente, obediente como a mi me gustan
Cara: Hermosa, finas facciones, y muy recatada.
Besos: Geniales, debe ser de las mejores besadoras con las que me he topado.
Lolas: Naturales, pero ricas, lo que más me volvió loco.
Cuerpo: Bien formada, y bien cuidada, con la figura tal cual se ve en fotos.
Cola: Muy rica, con una forma abrasante
Oral: Excelente, de seguir, me hacía acabar, fue con preservativo.
Flor o Pussy: Rica, jugosa, y lo mejor limpia.
Pélvicos: Más que enérgicos, me llevó al clímax con sus senos.
Precio: Me pareció bien, aún más haciéndola salir de su casa.
Duración: Estuvo todo bien, relajado, incluso unos minutos más.
Nota final: un 7, se portó realmente excelente, recomendable
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