Liu Kang
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Hace tiempo quería comenzar a escribir xp. Así que obviamente escribiría de esta musa, no lo hago porque tenga alguna predilección hacía, solo porque po alguien había que comenzar a escribir (dicen)
Si bien conocí a @Kitana en un dual con @Scorpita . Quería conocerla a más profundidad (interprétenlo como quieran), porque tiene algo, uno la mira a los ojos y pierde. Así que agendé con ella, pero para masaje porque tenía mucho estrés acumulado del trabajo y bueno quería saber si era cierto que esta musa era una gran masajista.
Yo estaba super nervioso. Ella se ríe y me bromea un poco, le acepté un vaso de agua y luego fui a la ducha.
Cuando salí al cuarto, la suavidad del ambiente me envolvió, como si el aire mismo estuviera preparado para recibir el arte de la relajación. Con la toalla a la cintura, observé el lugar con una calma que ya comenzaba a anticipar lo que estaba por suceder. Kitana, con una sonrisa tranquila, me indicó que me acomodara boca abajo. Sus palabras fueron una cálida brisa , casi como una invitación a dejarme ir.
Me recosté, y al momento en que mi cuerpo tocó la camilla, una sensación de peso se desvaneció, como si cada fibra de mi ser comenzara a soltarse de las tensiones acumuladas. En ese instante, Kitana comenzó su danza de manos. Su toque era preciso, como si sus dedos fueran pinceles sobre un lienzo vivo.
Con un roce ligero, casi imperceptible, sus manos comenzaron a recorrer mi espalda, deshaciendo los nudos con la delicadeza de un viento que acaricia las hojas al amanecer. Cada movimiento suyo parecía una sinfonía, en la que sus dedos eran instrumentos que, al entrar en contacto con mi piel, lograban despertar una armonía profunda.
Los músculos, antes tensos y rígidos, respondían a su toque como si reconocieran en él el arte puro de la liberación. Sus manos fluían como agua, avanzando con una cadencia que no era apresurada, sino que tomaba su tiempo, sabedora de que cada segundo de contacto era necesario para deshacer la carga de los días.
Kitana no solo tocaba mi cuerpo, sino que parecía leer la memoria de mis tensiones, deshaciéndolas una por una con un toque tan firme como reconfortante. La presión era perfecta, ni demasiado suave ni demasiado intensa, como si hubiera encontrado la frecuencia exacta de mi bienestar.
En su danza, sus manos recorrieron mi espalda en un comienzo con movimientos circulares, largos y suaves, como si hilvanara en mi piel una historia de calma y sanación; lo que continuo recorriendo todo mi cuerpo (nunca creí lo maravilloso que podía ser un masaje en los pies) El mundo exterior se desvaneció, y solo quedamos ella, sus manos, y yo, suspendidos en el tiempo. El aire se hizo más denso, lleno de una serenidad palpable, y cada segundo de su masajes fue un regalo, una promesa cumplida de alivio y paz.
Al finalizar, con un suspiro contenido que se sigue respirando mucho después de haber cesado. Sin palabras, Kitana me dio el regalo más sublime; me fui livianito en todo sentido.
Forma de contacto: 10. La conversación es fluida, actualmente nos enviamos memes y me agarra harto pal web
Instalaciones: 10. He ido ya varias veces y nunca he visto algo de que quejarme
Higiene: 10. Wen champu
Rostro: 10. Los gustos son subjetivos, pero siempre la he encontrado muy guapa
Besos: 9.
Busto: 10. Son pequeños, pero están muy bien así
Cuerpo: 10. De gran armonía
Cola: 10. Debe ser su rasgo físico más destacable (secretamente mi favorito es otro atributo)
Oral: 9.
Duración: 10. Aunque uno siempre se quiere quedar más
Tarifas: 10.
(Los 9 son porque cada experiencia ha sido mejor que la anterior, así que es imposible que tenga nota perfecta)