Jet
Member
- Registrado
- 2/8/23
- Mensajes
- 362
- Likes recibidos
- 880
- Puntos
- 25
El Relato
La previa. Todo comienza cuando veo su perfil en el foro. Me calentó de inmediato, fotos preciosas, sobre todo con la polera trasandina. Algo me provoca el acento argentino y quería probarlo. Busco en el foro: Ningún comentario, nada en la búsqueda y yo disponible para hacer un kamikaze.
Le escribo para consultar sus servicios y me contesta con un audio, tono amoroso, risueño y simpaticona. Aquí dije "vamos por buen camino". Comenzamos a conversar, y me empieza a mandar algunas fotos parecidas a las que sube en el portal. Aumentó mi temperatura. Era como conversar con la polola calentona que te va calentando la sopa antes de llegar.
En el campo de batalla. Llega el horario, trámite de rigor, subo al departamento y me recibe con anteojos, en un shortcito y un peto negro de antología, tipo deportivo. Aquí ya dije "imposible pasarlo mal". Me sirve un café, conversamos un poco de su vida y debo decir que aparte de atenta es simpática y risueña. Me reí un montón y ella igual. Sin duda sabe cómo hacer sentir cómodo a un hombre y da la sensación de que tiene mucha experiencia, pese a su juventud (ni que yo fuera tan viejo y experto). Ducha de rigor, y ella se desviste para quedarse en paños menores. No les miento, tiene un cuerpo tallado, una piel suave, lisa, tonificada, sumada a una cara de ternura que llama a portarse como corresponde. De ahí todo se transforma en un festival de besos y manos y un bailecito en el que dispone de su nuca para ser besada. De ahí ya me pierdo, pierdo el control y me permito ser querido.
Normalmente me acostumbro a yo dar besos, caricias y más pero aquí me senté a recibir. Unas técnicas en la cabeza baja que de solo pensarla me caliento y, al subir, unos movimientos que me obligaron a retirar las tropas en pocos minutos. No me enorgullezco de mi duración en este caso, pero debo decir que lo pasé increíble. En el entre medio me ofrece una red bull, agua y una conversa con humor negro que me hacía pensar "o la hago mi amiga o me enamoro". Nos reímos un montón. Ya el siguiente round me lo guardo, pero una maravilla contar con mujeres tan entregadas, simpáticas y calientes.
La post-guerra. Prometí llevarle su chocolate favorito (por agenda, no he vuelto, pero ya volveré) y seguimos conversando. Sin duda una simpatía con patas (o piernas, mejor dicho).
La Tabla
Forma de contacto: 10. Regalona y simpática, con audios y fotos. Qué maravilla.
Instalaciones: 10. Lugar que no conocía y que nunca he ido, aunque creo que se cambió.
Higiene: 10. Todo limpio.
Rostro: 9. Una maravilla exótica, como "tierna" y "nerdy".
Besos: 10. Exquisitos, húmedos, entregados.
Busto: 8. Normalmente soy de pechos grandes, pero estos pechos pequeños son harmónicos a su preciosa figura.
Cuerpo: 9. Atlética.
Cola: 10. Redondida y levantada.
Oral: 10. Yo solo pido con protección, pero es como si no hubiese tenido de lo rico que estaba.
Flor: 10. Preciosa, sin olores.
Pélvicos: 10. Aquí sobresale.
Anal: Nunca pido, no sé si ofrece.
Duración: 10. Pactamos hora y media y me quedé algo más, cero relojera.
Implicación: 10, Me sentí como el pololo.
Tarifas: 10. Aunque en ese tiempo cobraba menos, igual pagaría lo que cobra ahora.
Valoración Total: ~10 de 10, polola perfecta. Habría amado que ella fuese mi primera vez en el lado B y, de alguna forma, me cambió el "esquema".
Última edición: