Un placer hacer mi primer comentario en este foro.
Por mi trabajo dentro de un grupo de empresas mineras, he tenido la oportunidad de conversar sobre este tema con personas de mi círculo más cercano. En una de esas conversaciones, mi mano derecha me comentó: “No entiendo por qué algunas publican su rostro y hablan de aspectos de su vida personal”. Más tarde, mi mano izquierda me contó sobre una cita que tuvo hace algunos años con una brasileña de cabello rojizo, y eso me dejó pensando.
Me surgió la duda de si muchas de las señoritas que publican sus anuncios mostrando su rostro realmente dimensionan a lo que se exponen. Uno desconoce si tienen familia o si las personas cercanas a ellas saben a qué se dedican. También está el hecho de que cualquier fotografía publicada puede terminar circulando fuera de su control, porque, como se suele decir, lo que llega a internet difícilmente desaparece.
No es una crítica, sino una reflexión sobre hasta dónde llega la privacidad cuando uno decide exponer parte de su identidad en internet
Por mi trabajo dentro de un grupo de empresas mineras, he tenido la oportunidad de conversar sobre este tema con personas de mi círculo más cercano. En una de esas conversaciones, mi mano derecha me comentó: “No entiendo por qué algunas publican su rostro y hablan de aspectos de su vida personal”. Más tarde, mi mano izquierda me contó sobre una cita que tuvo hace algunos años con una brasileña de cabello rojizo, y eso me dejó pensando.
Me surgió la duda de si muchas de las señoritas que publican sus anuncios mostrando su rostro realmente dimensionan a lo que se exponen. Uno desconoce si tienen familia o si las personas cercanas a ellas saben a qué se dedican. También está el hecho de que cualquier fotografía publicada puede terminar circulando fuera de su control, porque, como se suele decir, lo que llega a internet difícilmente desaparece.
No es una crítica, sino una reflexión sobre hasta dónde llega la privacidad cuando uno decide exponer parte de su identidad en internet