Marioncita
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Hace un tiempo, en un foro X, no éramos tantos foreros, pero, los que participábamos constantemente éramos menos aún.
En un momento, buscando en dar mas movimiento al foro, pensé en proponer un juego, donde el premio fuese una atención gratis conmigo, con servicio completo.
Dediqué unos días a revisar quienes eran los que más participaban, entre ellos estaban un chico que solo visitaba chicas Teen y otro que no visitaba scort, el solo era Moderador por ser conocido del dueño, no por ser cliente.
Inicié el tema y partió el juego, pasado el mes, verificamos la fuerte participación de muchos chicos nuevos, pero, no lograron superar a los que acostumbraban a escribir mucho.
Primer lugar el chico que no visitaba scort, segundo lugar el chico Teen, era mi momento de conocerlos, llamadas, conversaciones, acuerdo de día y hora para reunirnos.
Llega el tan anhelado día donde me reuniría con el segundo lugar, el chico Teen, estaba nerviosa, ansiosa, última llamada para coordenadas, y aparece El, un tipo de unos 55 años, delgado, alto, canoso, de lentes, muy bien vestido, afeitado y perfumado. Saludo con una sonrisa y un beso en la mejilla, pasa, iniciamos conversación mientras compartíamos algo, hasta que de pronto parten los besos suaves, acompañados de caricias, comenzó a desnudarme muy delicado, mientras seguía rozando mi piel con sus dedos, eran tan suave que hacia erizarse por completo mi piel, por primera vez alguien sacaba hasta mis medias y el portaligas, se dedicó a mí cada segundo, lamía mi piel como si fuese la última paleta del mundo, la saboreaba y yo me estremecía, sentía su lengua hacerse una con mis duros pezones, bajaba por mi vientre, con sus besos, su respiración y su lengua, hasta llegar a mi pelvis. Sentía su respiración y sabía lo que seguía, mi respiración estaba agitadisima, en mi mente rogaba que aún no me acariciara con su lengua, sabía que el simple roce me llevaría a estremecer en un orgasmo, bajó por mi ingle, para llegar a mi muslo, besaba, lamía y recorría con la yema de sus dedos, yo temblaba mientras mis dedos se apretaban a la cama, pasó al otro muslo lo lamía y besaba sin dejar de acariciar el primero, pasó por mi ingle y volvió a mi pelvis, se instaló entre mis piernas y comenzó a intercalar miradas entre mis ojos y mi vagina, lo que me hacía poner nerviosa y a la vez desear seguir sintiéndolo, comenzó lentamente a enfocar su mirada en mi vagina y a acercarse con mucha calma (su experiencia con Teen, valía la pena) sentí el primer roce, que venía casi desde mi cola hasta mi pelvis, pero, por sobre mis labios vaginales, volvía al punto de incio y su lengua pasaba otra vez hasta mi pelvis, así fue muchas veces, mientras yo acariciaba y presionaba mis senos. Viene su lengua otra vez, pero ésta vez sus dedos abrían mis labios para lamer y disfrutar de mi humedad y mi duro clítoris, donde se quedó esta vez, lo lamía tan suave, movía su lengua en círculos y yo rogaba que no siguiera, que por favor parara o me haría acabar, pero, mis ruegos eran inútiles o tal vez inaudibles, comencé a acariciar su canoso cabello, no sabía si apretar su cabeza contra mi vagina o solo disfrutarlo mientras lo seguía acariciando, de pronto mis ruegos ya no serían nnecesarios lograba recibir en su lengua mi primer orgasmo, pensé que se detendría, pero, ya no sólo era su lengua, ahora uno de sus dedos comenzaba a penetrarme suave, mientras su boca succionaba mi clítoris, de mi ya no salían gemidos, mi respiración parecía cortarse, sentía mis piernas estremecer, mis manos estaban hecho uno con el cobertor, mis pezones parecía que iban a estallar, y otra vez, su boca podía saborear un orgasmo. Se detuvo lentamente, se puso de pie entre mis piernas y mientras con una hermosa sonrisa me miraba estremecer, comenzó a sacarse la ropa que le faltaba por sacar, lo miraba con mis ojos casi cerrados por el placer, hasta que saca su bóxer, y deja ver su erecto pene, estaba muy duro, me dejaba saber que había disfrutado hacerme suya en esa forma. Iba a enderezarme para saborear su duro pene, pero, comenzó a ponerse el preservativo mientras me miraba y mordía sus labios. Se acercó a mi vagina, la recorrió con su pene, subía y bajaba con su pene, hasta que lo puso en la entrada de mi vagina y comenzó a penetrarme lentamente, nos mirábamos, aunque cada ciertos segundos mis ojos se cerraban a medida que su pene iba entrando en mi, de pronto su pene ya estaba todo dentro y el fue recostándose lentamente sobre mi, nos mirábamos sonriendo, nos acariciabamos, hasta que comenzó a moverse, primero suave y cada vez iba más profundo y rápido, mis piernas rodeaban su cintura, mis manos acariciaban su espalda y nuestros labios eran testigos de besos apasionados entre gemidos, ya no podía más, su ternura y hombría a la vez, sus canas y esa dulce mirada, me hacían estremecer, le entregaba un tercer orgasmo, aferrándome a su espalda, mientras mi respiración parecía haberse detenido, él quedó quieto sobre mí, acariciando mi pelo y mi mejilla, me miraba sonriendo, me regalaba suaves besos, disfrutaba tenerme así, tan suya.
Me dio esos dulces segundos de descanso, sacó su pene y me pidió cambio, ahora estaba en cuatro sobre la cama, mirándolo para atrás, temblaba de nervios, pero, también porque ya me había hecho disfrutar y quería seguir; siento su pene ir entrando suavemente y temblaba, ya mis manos no estaban apoyadas a la cama, habían sedido el lugar a mi cabeza, mi cola estaba levantada al máximo y le pasé ambas manos para que se tomara de ellas y pudiese moverse a gusto y gana, mensaje que el entendió muy bien, se tomó con fuerza de mis brazos y comenzó a moverse fuerte, rápido y profundo, no entendía como, pero, estaba a las puertas de un cuarto orgasmo, temblaba, rogaba que parara, pero, el entendió al revés, con una de sus manos tomo ambas mías y mientras movía sus caderas en círculos haciendo que su pene se moviera dentro sin sacarlo y su mano que le quedaba libre daba nalgadas fuertes, pero, no dañinas, yo le regalaba mi cuarto orgasmo, pensé que sería el último, pero, Él vuelve a tomarse con fuerza de mis caderas y sus movimientos comienzan a ser más intensos, había acabado recién, pero, aún así intentaba no gemir y sentía que mi respiracion me ahogaba hasta que sin querer sale un "Oooooohhhh que rico" y junto con eso, volvía a acabar, sentía que no podía seguir, mis piernas temblaban como lana al viento, mi respiración estaba mas agitada que si hubiese corrido una maratón, pero, Él seguía adentro, aún más duro que al principio. Se quedó quietito y comenzó a jugar con uno de sus dedos en mi cola mientras besaba mi espalda, cada beso hacia encorvarse mi columna y su dedo entraba un poco más, jugó con su dedo unos minutos, lo sacó, puso de su saliva en mi cola, sacó su duro pene de mi vagina y lo puso en la entrada de mi ano (que nervios ese momento) empezó a empujar suavecito, sentía cada centímetro que iba entrando, hasta que su pene estaba por completo en mi cola, empezó un vaivén suave, delicado, muy pasivo, de pronto sus movimientos empiezan a ser más rápidos, más profundos y mas fuertes, yo pasaba una de mis manos por entre mis piernas para acariciar sus testículos, hasta que lo siento apretar con fuerza sus manos a mis caderas, y escucho sus primeros y ricos gemidos, y entre ellos, con su agitada respiración me decía que se venía y yo, con sus movimientos estaba a punto de acabar otra vez. Siguen sus fuertes embestidas, hasta que llega su orgasmo, y junto con el sus espasmos exquisitos, los cuales hicieron que me viniera junto con El.
Así concluía la entrega del premio al segundo lugar de los foreros mas participativos y partía, un rico lazo entre ese dulce forero y yo.
Besitos ricos para Todos!!
En un momento, buscando en dar mas movimiento al foro, pensé en proponer un juego, donde el premio fuese una atención gratis conmigo, con servicio completo.
Dediqué unos días a revisar quienes eran los que más participaban, entre ellos estaban un chico que solo visitaba chicas Teen y otro que no visitaba scort, el solo era Moderador por ser conocido del dueño, no por ser cliente.
Inicié el tema y partió el juego, pasado el mes, verificamos la fuerte participación de muchos chicos nuevos, pero, no lograron superar a los que acostumbraban a escribir mucho.
Primer lugar el chico que no visitaba scort, segundo lugar el chico Teen, era mi momento de conocerlos, llamadas, conversaciones, acuerdo de día y hora para reunirnos.
Llega el tan anhelado día donde me reuniría con el segundo lugar, el chico Teen, estaba nerviosa, ansiosa, última llamada para coordenadas, y aparece El, un tipo de unos 55 años, delgado, alto, canoso, de lentes, muy bien vestido, afeitado y perfumado. Saludo con una sonrisa y un beso en la mejilla, pasa, iniciamos conversación mientras compartíamos algo, hasta que de pronto parten los besos suaves, acompañados de caricias, comenzó a desnudarme muy delicado, mientras seguía rozando mi piel con sus dedos, eran tan suave que hacia erizarse por completo mi piel, por primera vez alguien sacaba hasta mis medias y el portaligas, se dedicó a mí cada segundo, lamía mi piel como si fuese la última paleta del mundo, la saboreaba y yo me estremecía, sentía su lengua hacerse una con mis duros pezones, bajaba por mi vientre, con sus besos, su respiración y su lengua, hasta llegar a mi pelvis. Sentía su respiración y sabía lo que seguía, mi respiración estaba agitadisima, en mi mente rogaba que aún no me acariciara con su lengua, sabía que el simple roce me llevaría a estremecer en un orgasmo, bajó por mi ingle, para llegar a mi muslo, besaba, lamía y recorría con la yema de sus dedos, yo temblaba mientras mis dedos se apretaban a la cama, pasó al otro muslo lo lamía y besaba sin dejar de acariciar el primero, pasó por mi ingle y volvió a mi pelvis, se instaló entre mis piernas y comenzó a intercalar miradas entre mis ojos y mi vagina, lo que me hacía poner nerviosa y a la vez desear seguir sintiéndolo, comenzó lentamente a enfocar su mirada en mi vagina y a acercarse con mucha calma (su experiencia con Teen, valía la pena) sentí el primer roce, que venía casi desde mi cola hasta mi pelvis, pero, por sobre mis labios vaginales, volvía al punto de incio y su lengua pasaba otra vez hasta mi pelvis, así fue muchas veces, mientras yo acariciaba y presionaba mis senos. Viene su lengua otra vez, pero ésta vez sus dedos abrían mis labios para lamer y disfrutar de mi humedad y mi duro clítoris, donde se quedó esta vez, lo lamía tan suave, movía su lengua en círculos y yo rogaba que no siguiera, que por favor parara o me haría acabar, pero, mis ruegos eran inútiles o tal vez inaudibles, comencé a acariciar su canoso cabello, no sabía si apretar su cabeza contra mi vagina o solo disfrutarlo mientras lo seguía acariciando, de pronto mis ruegos ya no serían nnecesarios lograba recibir en su lengua mi primer orgasmo, pensé que se detendría, pero, ya no sólo era su lengua, ahora uno de sus dedos comenzaba a penetrarme suave, mientras su boca succionaba mi clítoris, de mi ya no salían gemidos, mi respiración parecía cortarse, sentía mis piernas estremecer, mis manos estaban hecho uno con el cobertor, mis pezones parecía que iban a estallar, y otra vez, su boca podía saborear un orgasmo. Se detuvo lentamente, se puso de pie entre mis piernas y mientras con una hermosa sonrisa me miraba estremecer, comenzó a sacarse la ropa que le faltaba por sacar, lo miraba con mis ojos casi cerrados por el placer, hasta que saca su bóxer, y deja ver su erecto pene, estaba muy duro, me dejaba saber que había disfrutado hacerme suya en esa forma. Iba a enderezarme para saborear su duro pene, pero, comenzó a ponerse el preservativo mientras me miraba y mordía sus labios. Se acercó a mi vagina, la recorrió con su pene, subía y bajaba con su pene, hasta que lo puso en la entrada de mi vagina y comenzó a penetrarme lentamente, nos mirábamos, aunque cada ciertos segundos mis ojos se cerraban a medida que su pene iba entrando en mi, de pronto su pene ya estaba todo dentro y el fue recostándose lentamente sobre mi, nos mirábamos sonriendo, nos acariciabamos, hasta que comenzó a moverse, primero suave y cada vez iba más profundo y rápido, mis piernas rodeaban su cintura, mis manos acariciaban su espalda y nuestros labios eran testigos de besos apasionados entre gemidos, ya no podía más, su ternura y hombría a la vez, sus canas y esa dulce mirada, me hacían estremecer, le entregaba un tercer orgasmo, aferrándome a su espalda, mientras mi respiración parecía haberse detenido, él quedó quieto sobre mí, acariciando mi pelo y mi mejilla, me miraba sonriendo, me regalaba suaves besos, disfrutaba tenerme así, tan suya.
Me dio esos dulces segundos de descanso, sacó su pene y me pidió cambio, ahora estaba en cuatro sobre la cama, mirándolo para atrás, temblaba de nervios, pero, también porque ya me había hecho disfrutar y quería seguir; siento su pene ir entrando suavemente y temblaba, ya mis manos no estaban apoyadas a la cama, habían sedido el lugar a mi cabeza, mi cola estaba levantada al máximo y le pasé ambas manos para que se tomara de ellas y pudiese moverse a gusto y gana, mensaje que el entendió muy bien, se tomó con fuerza de mis brazos y comenzó a moverse fuerte, rápido y profundo, no entendía como, pero, estaba a las puertas de un cuarto orgasmo, temblaba, rogaba que parara, pero, el entendió al revés, con una de sus manos tomo ambas mías y mientras movía sus caderas en círculos haciendo que su pene se moviera dentro sin sacarlo y su mano que le quedaba libre daba nalgadas fuertes, pero, no dañinas, yo le regalaba mi cuarto orgasmo, pensé que sería el último, pero, Él vuelve a tomarse con fuerza de mis caderas y sus movimientos comienzan a ser más intensos, había acabado recién, pero, aún así intentaba no gemir y sentía que mi respiracion me ahogaba hasta que sin querer sale un "Oooooohhhh que rico" y junto con eso, volvía a acabar, sentía que no podía seguir, mis piernas temblaban como lana al viento, mi respiración estaba mas agitada que si hubiese corrido una maratón, pero, Él seguía adentro, aún más duro que al principio. Se quedó quietito y comenzó a jugar con uno de sus dedos en mi cola mientras besaba mi espalda, cada beso hacia encorvarse mi columna y su dedo entraba un poco más, jugó con su dedo unos minutos, lo sacó, puso de su saliva en mi cola, sacó su duro pene de mi vagina y lo puso en la entrada de mi ano (que nervios ese momento) empezó a empujar suavecito, sentía cada centímetro que iba entrando, hasta que su pene estaba por completo en mi cola, empezó un vaivén suave, delicado, muy pasivo, de pronto sus movimientos empiezan a ser más rápidos, más profundos y mas fuertes, yo pasaba una de mis manos por entre mis piernas para acariciar sus testículos, hasta que lo siento apretar con fuerza sus manos a mis caderas, y escucho sus primeros y ricos gemidos, y entre ellos, con su agitada respiración me decía que se venía y yo, con sus movimientos estaba a punto de acabar otra vez. Siguen sus fuertes embestidas, hasta que llega su orgasmo, y junto con el sus espasmos exquisitos, los cuales hicieron que me viniera junto con El.
Así concluía la entrega del premio al segundo lugar de los foreros mas participativos y partía, un rico lazo entre ese dulce forero y yo.
Besitos ricos para Todos!!