Tenía ganas de ver a Lunita una vez más. ¿Sabes cómo contactarla?
En cuanto a lo otro, ayer fui víctima de por lo menos un par de frases, que rondarán mis recuerdo toda mi vida, y que podrán leer muy pronto en el relato de mi experiencia más memorable hasta ahora. También puedo mencionar a Amanda, que la primera vez que la conocí, con su cara de niña buena, me preguntó: "¿Cómo lo quieres, fuerte o despacio?", antes de proceder a engullirse mi miembro como si fuera el último bocado que se iba a poner en la boca por el resto de sus días.