Noir
VIP Member
- Registrado
- 26/11/17
- Mensajes
- 917
- Likes recibidos
- 2,517
- Puntos
- 30
Colegas,
Un relato fuera de lo común, un poco más audaz de lo que acostumbró a escribir.
Quiero compartir brevemente, sin muchos detalles, en tres “flashasos” grabados en mi memoria,
sobre mi experiencia en una fiesta a la que asistí el año pasado.
Fui con un poco de temor, pero con la convicción de que viviría algo nuevo.
Departamento en Providencia, conserje muy amable, ni un rollo al ingresar.
Como siempre llego tarde.
Primer flash:
Menudita y la Suicide girl trigueña.
Salgo de la ducha y la acción a comenzado.
Voy directo a la barra a tomar un poco de líquido, cualquiera, solo agua. Al ver el nivel de las chicas se me secó la boca.
Se acerca una de las chicas de la fiesta, morena, bajita, menudita, de bonito rostro.
Sin mediar palabras me besa, respondo. La tomo, la levanto, me siento en el taburete de la barra, ella me abraza con brazos y piernas.
Mis manos recorren su cuerpo. Nos vamos a una de las habitaciones.
Ella se arrodilla al lado de la cama, comienza hacerme un oral.
Yo parado tomando su cabeza, mirando al espejo que está estratégicamente ubicado, disfrutando.
Entra a la habitación otra chica, trigueña, alta, extremadamente bella, dice “a ver qué tenemos aquí”, acto seguido me besa, respondo efusivamente,
aprovecho de recorrer su cuerpo, la menudita seguía con sus maniobras, imaginen el panorama. Esto recién comienza.
Luego de un momento la trigueña se inclina para acompañar a la menudita, en el oral.
Tuve que contener la respiración para no sucumbir. ¡Impresionante!
La trigueña después de un rato se para y se va. Ya volverá en el relato.
Con la menudita pasamos un rato en la cama, hasta que le pido un descanso.
Aprovecho de ducharme por segunda vez.
Después de haber compartido con un par de chicas más…
Segundo flash:
Morena y trigueña
Estoy frente a la barra mirando a una morena alta, delgada, bonita, como mi próximo objetivo.
Cuando aparece la trigueña alta. A un metro de mí comienza a besar a la morena, dice “ella siempre me ha gustado”,
Yo, sin pensarlo, me acerco y meto mi boca entre sus bocas, un beso de tres, nuestras lenguas se tocaban,
las manos de la trigueña y mis manos recorrían el cuerpo de la morena.
En algún momento, los dos estábamos besando los senos de la morena,
Luego tomo las manos de ambas y las llevo a mi miembro. Mis manos, una en cada trasero.
Una escena de película.
Esto continua.
Un colega se acerca y comienza a un oral a la trigueña, ella sube su pierna derecha a la barra.
Pasamos un par de minutos en esta posición, los cuatro, como la canción.
El siguiente paso fue naturalmente llevar a la morena a la cama, la trigueña nos sigue, el colega un poco más atrás, también.
La morena se tiende en la cama, en un abrir y cerrar de ojos, la trigueña le comienza a hacer un oral a la morena.
Yo, ni corto ni perezoso, voy de seno en seno y de boca en boca (de las chicas, lo aclaro por las dudas).
Luego de uno momento llevo mi miembro a la boca de la morena, imaginen el panorama.
El colega comenzó a arremeter en doggy a la trigueña para completar el cuadro.
Los gemidos de las dos chicas no dejaban duda a que también la estaban pasando bien.
Tercer flash:
De suicide girl a regalona.
A la salida de mi ene ducha, me encuentro con la trigueña...
Me pregunta sobre si he acabado, le digo no aun. Ella dice “será un honor hacerte acabar”, espera me ducho rápido…
Nos sentamos en un sillón a conversar, aproveche de sacar datos de donde atendía, etc.
Al cabo de unos minutos me estaba haciendo un oral que no me hubiera imaginado. (empotamiento a primer oral)
Luego se pone en cuatro y comienzo a embestir con toda mi energía, a esta altura de la fiesta, no queda mucha, pero acabo viendo la luz.
Después de esta experiencia única, extraordinaria, inimaginable, la he visitado unas cuantas veces. Encontré a una de mis regalonas.
Pregunta:
¿Quién más se atreve a revelar detalles de este tipo de fiestas?
Los leo.
Un relato fuera de lo común, un poco más audaz de lo que acostumbró a escribir.
Quiero compartir brevemente, sin muchos detalles, en tres “flashasos” grabados en mi memoria,
sobre mi experiencia en una fiesta a la que asistí el año pasado.
Fui con un poco de temor, pero con la convicción de que viviría algo nuevo.
Departamento en Providencia, conserje muy amable, ni un rollo al ingresar.
Como siempre llego tarde.
Primer flash:
Menudita y la Suicide girl trigueña.
Salgo de la ducha y la acción a comenzado.
Voy directo a la barra a tomar un poco de líquido, cualquiera, solo agua. Al ver el nivel de las chicas se me secó la boca.
Se acerca una de las chicas de la fiesta, morena, bajita, menudita, de bonito rostro.
Sin mediar palabras me besa, respondo. La tomo, la levanto, me siento en el taburete de la barra, ella me abraza con brazos y piernas.
Mis manos recorren su cuerpo. Nos vamos a una de las habitaciones.
Ella se arrodilla al lado de la cama, comienza hacerme un oral.
Yo parado tomando su cabeza, mirando al espejo que está estratégicamente ubicado, disfrutando.
Entra a la habitación otra chica, trigueña, alta, extremadamente bella, dice “a ver qué tenemos aquí”, acto seguido me besa, respondo efusivamente,
aprovecho de recorrer su cuerpo, la menudita seguía con sus maniobras, imaginen el panorama. Esto recién comienza.
Luego de un momento la trigueña se inclina para acompañar a la menudita, en el oral.
Tuve que contener la respiración para no sucumbir. ¡Impresionante!
La trigueña después de un rato se para y se va. Ya volverá en el relato.
Con la menudita pasamos un rato en la cama, hasta que le pido un descanso.
Aprovecho de ducharme por segunda vez.
Después de haber compartido con un par de chicas más…
Segundo flash:
Morena y trigueña
Estoy frente a la barra mirando a una morena alta, delgada, bonita, como mi próximo objetivo.
Cuando aparece la trigueña alta. A un metro de mí comienza a besar a la morena, dice “ella siempre me ha gustado”,
Yo, sin pensarlo, me acerco y meto mi boca entre sus bocas, un beso de tres, nuestras lenguas se tocaban,
las manos de la trigueña y mis manos recorrían el cuerpo de la morena.
En algún momento, los dos estábamos besando los senos de la morena,
Luego tomo las manos de ambas y las llevo a mi miembro. Mis manos, una en cada trasero.
Una escena de película.
Esto continua.
Un colega se acerca y comienza a un oral a la trigueña, ella sube su pierna derecha a la barra.
Pasamos un par de minutos en esta posición, los cuatro, como la canción.
El siguiente paso fue naturalmente llevar a la morena a la cama, la trigueña nos sigue, el colega un poco más atrás, también.
La morena se tiende en la cama, en un abrir y cerrar de ojos, la trigueña le comienza a hacer un oral a la morena.
Yo, ni corto ni perezoso, voy de seno en seno y de boca en boca (de las chicas, lo aclaro por las dudas).
Luego de uno momento llevo mi miembro a la boca de la morena, imaginen el panorama.
El colega comenzó a arremeter en doggy a la trigueña para completar el cuadro.
Los gemidos de las dos chicas no dejaban duda a que también la estaban pasando bien.
Tercer flash:
De suicide girl a regalona.
A la salida de mi ene ducha, me encuentro con la trigueña...
Me pregunta sobre si he acabado, le digo no aun. Ella dice “será un honor hacerte acabar”, espera me ducho rápido…
Nos sentamos en un sillón a conversar, aproveche de sacar datos de donde atendía, etc.
Al cabo de unos minutos me estaba haciendo un oral que no me hubiera imaginado. (empotamiento a primer oral)
Luego se pone en cuatro y comienzo a embestir con toda mi energía, a esta altura de la fiesta, no queda mucha, pero acabo viendo la luz.
Después de esta experiencia única, extraordinaria, inimaginable, la he visitado unas cuantas veces. Encontré a una de mis regalonas.
Pregunta:
¿Quién más se atreve a revelar detalles de este tipo de fiestas?
Los leo.