Lux
Escort
- Registrado
- 30/3/21
- Mensajes
- 243
- Likes recibidos
- 608
- Puntos
- 23
***
Si me enamoro
¿Qué haría entonces?
¿Qué haríamos entonces?
Ay, qué decisión difícil.
Me gusta mi vida.
El balance no es malo.
No quiero dejar el negocio.
Lo paso bien.
Soy independiente.
Tengo poder.
Respeto.
Estoy regio.
Después de muchas penurias.
No deseo dejar mi vida por the one,
ni por nadie...
¿... O no?
¿Qué haría entonces?
No lo sé.
Mi intuición me dice
que si me enamoro, me voy...
Me voy a ser feliz
y a reinventarme, una vez más.
Estará todo bien.
Si nos gustamos.
Si yo le gusto y él me gusta a mí.
Qué hermoso.
Le propondría un trato:
que si quisiera aventurarse a amarme,
cada mes
tendría que hacerme un poema
en prosa.
Lo desafiaría a
conmoverme a punta de
nobleza, sensibilidad,
elegancia.
Si llegase a verme en el poema,
significaría que él me amaría,
porque se habría interesado en
conocer mi espíritu.
Se habrá conectado,
me habrá mirado detenidamente
y siempre con un ojo en mis ojos;
en mis ojos verdes,
acusados de hechizar
y detener corazones
con mi mirada desafiante.
[¿Qué hay más sexy que eso?
Que bailar con la mirada.
¿Qué más excitante?
Nada.]
Y desde ese día
con él haríamos
genuinamente, el amor.
Y así, crearímos un
cable grueso
entre nuestros corazones.
Él para mí sería mi hombre
y yo, sería su mujer.
El compromiso más importante que
haríamos en relación a ese trato,
es que seríamos ambos responsables
de controlar la pasión erótica.
El premio sería tan dulce,
porque sería especial, lindo, simbólico.
Un cable único entre él y yo,
en vez de simplemente
un momento más de placer,
como cualquier otro.
[Tan infelizmente ordinario
es ello... Trágico.]
Y cuando él esté dentro mío,
tocará mi segundo corazón,
y éste cantará sólo
con ese amor verdadero.
Si él sabe quién soy,
podrá amarme realmente,
y si yo sé quién es él,
podré amarle en serio.
Así, cuando nos volvamos
Uno,
Yo realmente seré Suya
y Él realmente será Mío.
***
INA
Si me enamoro
¿Qué haría entonces?
¿Qué haríamos entonces?
Ay, qué decisión difícil.
Me gusta mi vida.
El balance no es malo.
No quiero dejar el negocio.
Lo paso bien.
Soy independiente.
Tengo poder.
Respeto.
Estoy regio.
Después de muchas penurias.
No deseo dejar mi vida por the one,
ni por nadie...
¿... O no?
¿Qué haría entonces?
No lo sé.
Mi intuición me dice
que si me enamoro, me voy...
Me voy a ser feliz
y a reinventarme, una vez más.
Estará todo bien.
Si nos gustamos.
Si yo le gusto y él me gusta a mí.
Qué hermoso.
Le propondría un trato:
que si quisiera aventurarse a amarme,
cada mes
tendría que hacerme un poema
en prosa.
Lo desafiaría a
conmoverme a punta de
nobleza, sensibilidad,
elegancia.
Si llegase a verme en el poema,
significaría que él me amaría,
porque se habría interesado en
conocer mi espíritu.
Se habrá conectado,
me habrá mirado detenidamente
y siempre con un ojo en mis ojos;
en mis ojos verdes,
acusados de hechizar
y detener corazones
con mi mirada desafiante.
[¿Qué hay más sexy que eso?
Que bailar con la mirada.
¿Qué más excitante?
Nada.]
Y desde ese día
con él haríamos
genuinamente, el amor.
Y así, crearímos un
cable grueso
entre nuestros corazones.
Él para mí sería mi hombre
y yo, sería su mujer.
El compromiso más importante que
haríamos en relación a ese trato,
es que seríamos ambos responsables
de controlar la pasión erótica.
El premio sería tan dulce,
porque sería especial, lindo, simbólico.
Un cable único entre él y yo,
en vez de simplemente
un momento más de placer,
como cualquier otro.
[Tan infelizmente ordinario
es ello... Trágico.]
Y cuando él esté dentro mío,
tocará mi segundo corazón,
y éste cantará sólo
con ese amor verdadero.
Si él sabe quién soy,
podrá amarme realmente,
y si yo sé quién es él,
podré amarle en serio.
Así, cuando nos volvamos
Uno,
Yo realmente seré Suya
y Él realmente será Mío.
***
INA