Milo_Manara
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Muy interesante este tópico. Pienso que es inevitable que, cuando se visita con frecuencia a una musa, se planteen dudas sobre cuánto interés sentimental puede desarrollar la chica por un cliente X. O al revés, que el cliente se enamore.
En mi experiencia como visitante frecuente y en conversaciones "de profundis" con las chicas, en general, temen que un buen cliente se enamore, pues suelen perderlo.
Habitualmente las musas trabajan muy bien con estrategias para retener al buen cliente, haciendo que se sienta único y preferido frente al resto, acompañando en citas extra cuatro paredes, ofreciendo servicios especiales que supuestamente no ofrecen a otros, generando confianza, etc. Aquí suele estar el riesgo para el cliente. Que se confunda y crea que verdaderamente la chica siente algo especial por él, sin reflexionar que los servicios que realiza con uno, los hace con todos.
Sin descartar que alguna musa pueda llegar a sentir algo por un cliente, que vaya más allá de una simple amistad, en la abrumadora mayoría de los casos, les interesa más un cliente educado, con buena higiene, que la visite con frecuencia y que no se enamore.
Al menos es lo que me han dicho las musas con las que tengo más confianza.
Otra cosa que me han comentado es que, como pareja, en general, no les gustan los hombres que acuden al lado B. Así como muchos clientes saben que las chicas han atendido a 1 mil o 2 mil hombres, ellas también suponen que los clientes son promiscuos y seguirán siéndolo.
Como han dicho más arriba, al fin y al cabo, esto es sólo un negocio. Nothing more.
En mi experiencia como visitante frecuente y en conversaciones "de profundis" con las chicas, en general, temen que un buen cliente se enamore, pues suelen perderlo.
Habitualmente las musas trabajan muy bien con estrategias para retener al buen cliente, haciendo que se sienta único y preferido frente al resto, acompañando en citas extra cuatro paredes, ofreciendo servicios especiales que supuestamente no ofrecen a otros, generando confianza, etc. Aquí suele estar el riesgo para el cliente. Que se confunda y crea que verdaderamente la chica siente algo especial por él, sin reflexionar que los servicios que realiza con uno, los hace con todos.
Sin descartar que alguna musa pueda llegar a sentir algo por un cliente, que vaya más allá de una simple amistad, en la abrumadora mayoría de los casos, les interesa más un cliente educado, con buena higiene, que la visite con frecuencia y que no se enamore.
Al menos es lo que me han dicho las musas con las que tengo más confianza.
Otra cosa que me han comentado es que, como pareja, en general, no les gustan los hombres que acuden al lado B. Así como muchos clientes saben que las chicas han atendido a 1 mil o 2 mil hombres, ellas también suponen que los clientes son promiscuos y seguirán siéndolo.
Como han dicho más arriba, al fin y al cabo, esto es sólo un negocio. Nothing more.