No creo que sea falta de honestidad. Esto es un negocio, y usted interactúa con un personaje. Uno que está diseñado para que quiera volver y le entregue todo su dinero. Y a veces la estrategia para que eso ocurra, es simular algo de intimidad fuera de la atención. Pues esto es una fantasía, y no hay que romperla.
Son las reglas de este deporte. No digo que no sea posible el surgimiento de una relación, conozco chicas que se han enamorado y han sufrido por ello, pero es decisión de ella. El califa siempre corre el riesgo de que ella solo esté alimentando esa fantasia.
Tiene mucha razón, camarada...
Es que también son dos mundos creo, que no hay que mezclar.
Un mundo es del trabajo en sí. Un trabajo que pide y exige un personaje, interpretar un rol. El rol que nos atrae a nosotros. Es el que cumple con un propósito, pero que también asume una carga valórica también de nosotros mismos... jajajaja
El otro mundo es el de ella como mujer. El mundo en que ella debe tomar esa carga valórica y saber que no puede desprenderse de eso. Y cuando desea interactuar desde este mundo, debe tomar decisiones...
Debe escoger entre ser "honesta" con lo que se dedica, o simplemente ocultarlo. Y en ambas decisiones hay riesgos implícitos: El famoso "qué dirán".
Y de eso, tambien es una cuota de responsabilidad que nos cabe.
Lo que hacemos hoy pasará a ser parte nuestra toda la vida...