GentlemanLord
Newbie
- Registrado
- 21/9/21
- Mensajes
- 1
- Likes recibidos
- 3
- Puntos
- 12
Gia Escort VIP en Las Condes
Trigueña de Contextura Delgada realiza los servicios de Parejas Hetero, Parejas con Lésbico, Amiga para un Trío, Atención Personas con Discapacidad, Bailes Eróticos, Despedidas, Eventos y Cenas, Oral Preservativo, Masturbación Rusa, Fetichismo, Masaje Erótico
Es muy común en esta vida que las expectativas superen con creces la realidad, y creo que en el mundo de las escorts esta regla también se cumple. Infinitamente menos común es que la realidad sea superior a las expectativas. Es por eso que las experiencias publicadas por otros usuarios son tan valiosas… nos permiten llevar una idea mas o menos acertada de lo que encontraremos tras la puerta del departamento que nos fue revelado mientras esperábamos en el hall del edificio. Sin embargo en algunas ocasiones, por mucho que uno devore con sincero interés las experiencias escritas por foreros expertos en citas con chicas prepago, puede llevarse una agradable sorpresa de ver cumplidas o incluso superadas, sus expectativas.
Este es el caso que vengo a relatar y que me tocó la suerte con una dulce, pequeña y voluptuosa trigueña llamada Gia.
Después de ver su abundante historial de buenas experiencias, tenía una idea bastante optimista de los minutos de placer que me esperaban tras haber concertado una cita en mi departamento con esta preciosura de mujer, lo mejor estaba por venir.
No ahondaré en detalles innecesarios, solo diré que ese hermoso cuerpo que se puede apreciar en las fotos, guardaba fiel justicia con aquella escultura griega que apareció tras abrirle la puerta, adornado majestuosamente con un bello rostro que por razones obvias no se suele anticipar en fotos.
Después de unos fogosos besos que nos dimos tras la puerta, le invito a tomar algo (licor), cosa que ella rechazó, sin embargo me aceptó un café que me apresuré a preparar mientras ella hizo uso del baño, probablemente para perfumarse y otras cosas de mujeres.
Mientras compartíamos el café de pie, y muy pegados el uno al otro, conversamos sobre un popurrí de cosas vanales, lo típico: el clima, el uber, el barrio, y eventualmente algunos tópicos más personales, sin embargo como es usual ella no me contó mucho de si misma. Gía es una chica risueña, con mucha personalidad y una voz muy sensual, un gran punto a favor, pues relajó cualquier hielo inicial que pudiera haber existido.
Me sugirió tomar una ducha para comenzar la sesión, cosa que por supuesto accedí, durante ese lapso comencé a oír en la habitación una música bastante acorde al momento que se avecinaba, ya el ambiente se iba preparando, y al salir pues me encontré con esa felina ya semidesnuda, portando solamente el sujetador, y ya sin nada para abajo, si bien no me lo esperaba, no me quejo, una hermosura. Mi reacción al verla fue casi inmediata.
Continuamos besándonos de pie, pero ahora con una participación activa de nuestras manos, mi toalla cayó al suelo, y ella para emparejar las cosas se volteó y me pidió que le desabrochara el sostén. Me costó un poco hacerlo por que no podía quitar la vista de su espectacular cola que chocaba con mis partes bajas aumentando la excitación aún más. Finalmente logré quitárselo y nos echamos a la cama, y continuamos la sesión de besos y caricias.
Sin más preámbulos que algunos besos sobre la cama, procedió a tomar la iniciativa con un habilidoso y exquisito fellatio que yo interrumpí para mitigar el riesgo de que la velada terminara allí, entonces comenzó a acomodarme para montarse encima de mí de espaldas, que delicia sentir como entraba y salía de ella mientras ese hermoso culo bailaba delante de mis ojos, y más aún era exquisito sentir como jadeaba encima mío, como parecía que su intensidad se iba incrementando, casi podría decir naturalmente, me excitaba la idea de generar placer en ella, y si no era real hay que reconocer que lo finge demasiado bien.
Luego se puso de frente y continuó la cabalgata, mientras con mis manos podía acariciar sus duros y bien formados pechos, y de cuando en cuando me contraía para robarle un beso.
Sin dejar de llevar la iniciativa, me hizo el ademán de que quería que la penetrara en la postura doggy-style, cosa que me apresuré a cumplir, y después de un buen rato así procedía penetrarla en la posición del misionero, para finalizar con una postura que no sé como se llama pero que sus piernas iban juntas apoyadas en uno de mis hombros mientras la continuaba penetrando fuertemente, y en cuya posición logré llegar a un estrepitoso orgasmo. La verdad no me pregunten cual postura me gustó mas, todas se sintieron fantásticas, pero me quedo con el sabor de haber disfrutado a concho todo su perfecto cuerpo, que hizo de esta velada algo extraordinario, y que superó cualquier expectativa que me pudiera haber hecho previamente.
Gía, tenemos que hacer esto de nuevo
Tabla de calificaciones:
Forma de contacto: 10
Instalaciones: 10
Higiene: 10
Rostro: 10
Besos: 10
Busto: 10
Cuerpo: 10
Cola: 10 (lo mejor)
Oral: 10
Flor: 10 (lo mas rico)
Pélvicos: 10
Anal: Lo pensé, pero N/A, no se puede
Duración: 10
Implicación: 10
Tarifas: 10
Valoración Total: 10
Última edición por un moderador: