Paso a relatar mi XP. Tras el almuerzo me dirigí al centro a un conocido caracol cercano a Plaza de Armas donde hay peluquerías y depilación. Iba con temor pero a la vez con decisión. Consultó en un local que solo depilaba llamado Pelusa. Me dicen que hacen el trabajo, solo efectivo o transferencia (primera similitud). Luego me atiende la joven depiladora, chilena, 28 años, entradita en necar pero bien ollita de Pomaire y voluptuosilla. Allí me empieza a conversar y me explica el servicio (segunda similitud). Se retira y me dice "saquese todo, se deja solo su polera". Luego retorna, calienta la cera e inicia por la parte superior del cumplidor. Me. dice "ahh pero usted se pasa maquina, eso impide que salga todo bien bien, le conviene a posterior no hacerlo y venir mensualmente a depilación". Me pone la cera y luego tira, dolor leve. Pero en la medida que avanza a escroto y el pene mismo empieza a doler la wea. Y tienes que colaborar atajando al niño y moviendolo, si no no resulta. Después, la peor parte es cuando con una pinza empieza a sacar los pelos más rebeldes. Allí duele la wea. En todo este tiempo ella en amena charla contándote su vida, que tiene 28 años, que yo con 42 igual soy joven y que a ella le gustan mayores, corazón pa arriba y corazón pa abajo, y ya te agarra los compañones como si fueran castañuelas las weas (tercera similitud). Le tuve que decir que mas despacito. Ya terminada toda la parte anterior, viene la zona interglutea y perineal, y allí tienes que llevar las rodillas hacia el pecho y exponer toda tu anatomía genital a merced de la tipa y alli si que es rara la cuestión. Allí ya termina el procedimiento tras 45.minutos aproximadamente, y yo le pido que se baje la mascarilla para ver quien me atendió y luego ya vestido coquetamente me despido con besito y abrazo y de nuevo corazón pa arriba y pa abajo y me retiro con un ardor en los. cocos que permanece 2 horas después.