Lo que pasa es que depende mucho de la escort y su forma de trabajo, y del cliente. Esto no es como otros tipos de trabajo donde se estandarizan resultados y metas a cumplir.
Los clientes son buenos para quejarse cuando no se da algo prometido o que uno piensa que debiese darse, pero bien sabemos que a veces la interacción lleva a lo contrario y la dama por la razón que sea "se sale de protocolo" y hace algo que no iba en lo pactado.
Hace poco alguien hablaba del beso negro. Yo personalmente en tres oportunidades lo he aplicado a la escort sin preguntar ni nada, sino que en el momento se da y aplique y ella respondió y ya, fue. Obvio que no diré"" "oye, eso no estaba pactado". Intuí que funcionaría, me la jugué, intuí bien, y listo.
Pero al contrario también me ha pasado. Una vez fue a una dama que cobraba 80 mil. Hacía el servicio normal, yo nunca he pedido adicionales. Pero para mi el normal incluye que ella ponga disposición al menos a intentar su orgasmo. No quiso, porque "ella tenia que trabajar mucho rato más y no podía". Me insistía en que era yo quien debía ser complacido. El problema es que para mi ser complacido incluye que intente complacerse. No puedo criticar su actitud, pero tampoco puedo por Whatsapp preguntarle "tu servicio incluye que trates de complacerte?". No se dio con ella no mas po, que le vamos a hacer.