La Tabla:
Nivel de Empote: 85%, vayan preparados sino pueden sucumbir
Llamada: 7.0, amable y ese acento… mmm, whatsapp y finalmente llamada
Ambiente: 7.0, agradable y muy cómodo, se nota la preocupación, edificio bien ubicado
Higiene: 7.0, impecable
Atención: 7.0, muy buena, quedas con sabor a poco
Cara: 7.0, hermosa, mulata caribeña de finos rasgos
Besos: 6.5, muy buenos, al inicio piquitos para terminar en besos de amantes
Lolas: 7.0, armonizan perfecto con su figura y deliciosamente aterciopeladas
Cuerpo: 7.0, abdomen plano y firme, silueta curvilínea… se nota que lo cuida
Cola: 7.0, tiene un culazo redondito y paradito
Oral: 6.7, s/c delicioso, maestra que dedicación
Vagina: 7.0, depiladita, exquisita
Pélvicos: 6.5, suave, rápido, suave, me hizo bolsa
Anal: N/A.
Precio: el publicado
Duración: 7.0, el tiempo acordado… estuve a punto de quedarme
Nota Final: 6.8 – Hermosamente sensual, me fui con una sonrisa de satisfacción
El Relato:
Alejado hace un tiempo por un auto exilio, he estado fuera de éstas pistas, pero esta semana pensé le daré un vistazo al foro, grande fue mi sorpresa con los cambios no solo en diseño sino que en los bombones que hay, en un rápido recorrido me llamo la atención la figura de una mulata estilizada que contrastaba perfectamente en su lencería amarilla, registro su teléfono de contacto y a los minutos ya estábamos conversado por WhatsApp, acordamos confirmar ese día por la tarde para vernos, ya faltando poco para el encuentro la llamé para chequear que todo estuviese bien, y con esa voz y acentíco quedo todo sellado
No sé si es por el tiempo alejado, pero ese cosquilleo de encontrarse con una musa, te acelera el deseo de salir luego de la oficina y tenerla frente a ti. Al poco rato, ya estaba camino a comprar un regalo como corresponde a un caballero de buena cuna
Ya estando frente al edificio, la llamo para confirmar, luego de pasar por conserjería, ascensor y ya estaba frente a su puerta tocando timbre, ese nerviosismo lo tenía hace rato, así que lo único que quería era que se abriera la puerta, hasta que sucede y una agradable voz me invita a pasar sin dejarse ver, entro y al girarme veo una hermosa y estilizada mulata sonriente con esa lencería amarilla que sólo hizo que se me acelerará más el corazón. Me pregunta muy pícara “¿no te gusto?”, y le respondo acercándome a ella para besarla suavemente y decirle “todo lo contrario, estas preciosa”
Me invita a seguirla a la habitación, y al ver su tonificada y atlética figura, pensé “uuuuuuhh lo que me espera”. Le hice entrega del vino que llevé, el cual descorchamos para brindar por ese grato momento que íbamos a compartir, ella muy risueña y gentil, poco a poco se me acercaba con más picardía para besarnos
Pido el baño para refrescarme y aclimatarme, ya que las bajas temperaturas han estado en su pick; mientras ella había preparado las copas y la música apropiada, por ello cuando salgo hacía la habitación me recibe con un coqueto beso para luego ofrecerme una copa para brindar
Comenzamos a conversar para conocernos un poco, de donde somos y que hacemos, mientras mirada tras mirada cada vez más coqueta de su parte, nos comenzamos a besar más y más para dar paso a recorrerla desde sus delicados labios hasta su exquisita flor, pasando por sus aterciopelados y turgentes pechos, y las curvas de su cintura; me detuve largos momentos en sus pechos y deliciosa flor, sintiendo la firmeza de su cola. A esa altura mi amigo ya estaba listo y esperaba expectante algo de atención, suavemente comienza a darle caricias con su cálida lengua… que delicia, lo hace con absoluta dedicación, recorriendo de punta a rabo, se detiene unos instantes y me mira con una cara de picarona, que me decía llegó el momento de enfundar, después de hacerlo con gran destreza, sentí como la penetraba suavemente teniendo a mi total disposición sus preciosas tetas, que no podía dejar de acariciar, poco a poco íbamos aumentando la intensidad, después de unos momentos, cambiamos a doggy style,…que vista, sentir la firmeza de su cintura y culo, el ir y venir cada vez más frenético, sin dejar de sentir el calor de sus pechos, la estrechez de su flor, y como nuestras pieles se humedecían más y más, después de un rato no pudimos evitar sucumbir a nuestro mutuo placer. Nos recostamos unos momentos para luego refrescarnos
Seguimos conversando y degustando ese agradable y cómplice mosto de vid, nos acariciamos y besamos entre miradas, como si fuésemos viejos conocidos, ese hermoso contraste de su piel y su sonrisa, más la sensación de sentir sus pechos presionando el mío y la curvatura de su derrier, comenzaba a despertar mi compañero, que delicia de mujer, nos besamos intensamente ya que ambos sabíamos que no quedaba tiempo, y tendría que ser en otro encuentro…
Después de mucho tiempo, Cony has sido un sublime descubrimiento… nos veremos más pronto de lo que piensas
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