En mi caso, conocí a una brasileña llamada Isa, que ya no está, no sé si regrese. La fui a ver en dos ocasiones. Era atenta, simpática, y muy considerada con uno. No era tan extrovertida eso sí. Era muy linda de cara, de piel clara, tenía unos pechos fenomenales, y los manejaba con sus manos como una profesional. Arriba mio era fiera. La verdad que las dos visitas fueron excelentes experiencias.
Si ella vuelve, visítala. No habrá arrepentimiento.
Si ella vuelve, visítala. No habrá arrepentimiento.