blood love
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¿Quieres que te lleve a tu casa? – Me preguntó Pedro cuando entrábamos ya por la avenida principal de la ciudad.
- No, no quiero volver a mi casa. Cuando Rodrigo sepa que me he ido irá a buscarme allí.
- Entonces te llevaré a mi casa.
- Bueno, sólo espero que allí no me busque. – Aduje.
- Bueno, si llama preguntando le diré que no sé nada de ti y ya te llevaré a otro lugar mucho más seguro.
Llegamos a su casa y lo primero que hice fue ducharme. Necesitaba quitarme aquella suciedad. Mientras lo hacía oí que llamaban al teléfono y luego oí que Pedro hablaba con alguien diciéndole que necesitaba ayuda y que su casa era el único lugar seguro donde Rodrigo no me buscaría jamás.
Cuando salí de la ducha, Pedro me informó de que Rodrigo había llamado preguntado por mí.
Pero creo que cuando le he dicho que no sabía nada de ti, no me ha creído mucho. Así que tendré que llevarte a otro sitio, pero no te preocupes, he encontrado a la persona y el lugar adecuados para esconderte durante unos días.
- Gracias, Pedro, eres un sol. – Le dije acercándome a él y acariciando su mejilla, y en aquel instante la chispa volvió a saltar entre nosotros.
Creo que ninguno de los dos podía, ni quería evitarlo. Nos besamos y la toalla que me tapaba cayó al suelo dejándome completamente desnuda. Pedro acarició mi piel de arriba abajo, haciendo que mi vello se erizara. Suspiré excitada, sintiendo como mi sexo se humedecía, deseando que siguiera, que me hiciera suya. Y Pedro no se hizo esperar, me hizo dar medía vuelta, llevó mis manos hasta la pared para que me apoyara. Oí como se baja la cremallera del pantalón y sentí como acercaba su polla a mi húmedo sexo. Se disponía a follarme de pie y eso me excitó aún más. Posó un beso sobre mi cuello, acarició mis senos pegando su cuerpo al mío y me estremecí irremediablemente. Deslizó una de sus manos hasta mi pubis y empezó a acariciar mi sexo buscando mi clítoris. Sus dedos se hundieron buscándolo y cuando lo encontró empezó a rozarlo en círculos. Su sexo estaba alojado entre mis piernas y con el movimiento, lo meneaba levemente haciendo que mi excitación aumentara. Le deseaba cada vez más, y deseaba liberarme, sentir la pasión que sólo él me hacía sentir, pero a la vez, la imagen de Rodrigo follándome aparecía en mi mente. Estaba confusa y desorientada. De repente, Pedro guió su verga hasta mi húmedo agujero y muy despacio me penetró. Suspiré al sentirle completamente dentro de mí y tras eso, él me sujetó por las caderas y empezó a moverse, cada vez a un ritmo más rápido y vertiginoso, haciendo que mi piel se excitara y calentara. Sentía como las paredes de mi vagina apresaban su sexo una y otra vez, como su verga entraba y salía de mí casi completamente. Nuestras respiraciones y jadeos resonaban en toda la casa y el fuego de la pasión quemada el aire que nos envolvía. Yo empujaba hacía él, necesitaba sentir su pasión, su beso, sentirle a él y olvidar lo sucedido en los últimos días, olvidar a Rodrigo.
Me giré hacía él y le observé. Acercó sus labios a los míos y nos besamos, su boca me supo dulce como la miel y más cuando sus brazos me rodearon y me apretó contra él, haciendo que su verga se hundiera más en mí. Gemí extasiada, y empujé hacía él, que enseguida comprendió lo que deseaba y siguió empujando con fuerza hasta que mi cuerpo se liberó explotando en un maravilloso orgasmo, convulsionándome de placer. Pocos segundos después también él se corrió. Nos quedamos unos segundos abrazados sintiéndonos piel contra piel. Luego se separó de mí. Cogí la toalla del suelo y dije:
- Será mejor que nos marchemos.
Me dirigí a su habitación, donde él había dejado mi maleta y me vestí.
Minutos después ambos salíamos de su piso.
Pedro condujo hasta las afueras de la ciudad, dijo qu me llevaria a un lugar donde nada ni nadie nos molestaria...me dijo que no hiciera preguntas, que solo me dejara llevar. llegamos a una pequeña cabaña ...me dijo que aqui pasaria un momento maravilloso que no olvidaria. entramos e inmediatamente me tomo entre sus brazos, se dirijio a la habitacion me recosto sobre la cama, en donde empeze a recibir sus besos. La experiencia pasada era demasiado reciente como para empezar a entregarme por entero a Pedro, aunque sabía que en el fondo de mi corazón y desde el día en que le había conocido, algo había surgido entre ambos.
Pedro me colmó de besos y empezó a desnudarme despacio diciéndome:
- Deja que yo lo haga todo.
Con besos y caricias fue despojándome de la ropa y una vez desnuda, hundió su cabeza entre mis piernas, me lamió el sexo ávidamente, me penetró con su lengua y me sentí en la gloria. Cuando creyó que ya estaba preparada y suficientemente húmeda, se puso sobre mí y me penetró. Nos quedamos un rato inmóviles, mirándonos a los ojos y ví en ellos un brillo especial que nunca antes había visto en los ojos de ningún otro hombre y entonces se lo dije:
- Te quiero.
Hicimos el amor hasta quedar rendidos, pero para pedro no era suficiente ...decia que queria que fuese suya ...una y otra vez. el seguia penetrandome..acariciando mis senos ....hasta que en momentos ya no daba mas y gemia ..sin parar...nos detubimos,nos miramos ...y simplemente nos quedamos asi ...
esta es un peque relato..k invente espero que les guste ...para seguir contando otros ..
blood love :clap:
- No, no quiero volver a mi casa. Cuando Rodrigo sepa que me he ido irá a buscarme allí.
- Entonces te llevaré a mi casa.
- Bueno, sólo espero que allí no me busque. – Aduje.
- Bueno, si llama preguntando le diré que no sé nada de ti y ya te llevaré a otro lugar mucho más seguro.
Llegamos a su casa y lo primero que hice fue ducharme. Necesitaba quitarme aquella suciedad. Mientras lo hacía oí que llamaban al teléfono y luego oí que Pedro hablaba con alguien diciéndole que necesitaba ayuda y que su casa era el único lugar seguro donde Rodrigo no me buscaría jamás.
Cuando salí de la ducha, Pedro me informó de que Rodrigo había llamado preguntado por mí.
Pero creo que cuando le he dicho que no sabía nada de ti, no me ha creído mucho. Así que tendré que llevarte a otro sitio, pero no te preocupes, he encontrado a la persona y el lugar adecuados para esconderte durante unos días.
- Gracias, Pedro, eres un sol. – Le dije acercándome a él y acariciando su mejilla, y en aquel instante la chispa volvió a saltar entre nosotros.
Creo que ninguno de los dos podía, ni quería evitarlo. Nos besamos y la toalla que me tapaba cayó al suelo dejándome completamente desnuda. Pedro acarició mi piel de arriba abajo, haciendo que mi vello se erizara. Suspiré excitada, sintiendo como mi sexo se humedecía, deseando que siguiera, que me hiciera suya. Y Pedro no se hizo esperar, me hizo dar medía vuelta, llevó mis manos hasta la pared para que me apoyara. Oí como se baja la cremallera del pantalón y sentí como acercaba su polla a mi húmedo sexo. Se disponía a follarme de pie y eso me excitó aún más. Posó un beso sobre mi cuello, acarició mis senos pegando su cuerpo al mío y me estremecí irremediablemente. Deslizó una de sus manos hasta mi pubis y empezó a acariciar mi sexo buscando mi clítoris. Sus dedos se hundieron buscándolo y cuando lo encontró empezó a rozarlo en círculos. Su sexo estaba alojado entre mis piernas y con el movimiento, lo meneaba levemente haciendo que mi excitación aumentara. Le deseaba cada vez más, y deseaba liberarme, sentir la pasión que sólo él me hacía sentir, pero a la vez, la imagen de Rodrigo follándome aparecía en mi mente. Estaba confusa y desorientada. De repente, Pedro guió su verga hasta mi húmedo agujero y muy despacio me penetró. Suspiré al sentirle completamente dentro de mí y tras eso, él me sujetó por las caderas y empezó a moverse, cada vez a un ritmo más rápido y vertiginoso, haciendo que mi piel se excitara y calentara. Sentía como las paredes de mi vagina apresaban su sexo una y otra vez, como su verga entraba y salía de mí casi completamente. Nuestras respiraciones y jadeos resonaban en toda la casa y el fuego de la pasión quemada el aire que nos envolvía. Yo empujaba hacía él, necesitaba sentir su pasión, su beso, sentirle a él y olvidar lo sucedido en los últimos días, olvidar a Rodrigo.
Me giré hacía él y le observé. Acercó sus labios a los míos y nos besamos, su boca me supo dulce como la miel y más cuando sus brazos me rodearon y me apretó contra él, haciendo que su verga se hundiera más en mí. Gemí extasiada, y empujé hacía él, que enseguida comprendió lo que deseaba y siguió empujando con fuerza hasta que mi cuerpo se liberó explotando en un maravilloso orgasmo, convulsionándome de placer. Pocos segundos después también él se corrió. Nos quedamos unos segundos abrazados sintiéndonos piel contra piel. Luego se separó de mí. Cogí la toalla del suelo y dije:
- Será mejor que nos marchemos.
Me dirigí a su habitación, donde él había dejado mi maleta y me vestí.
Minutos después ambos salíamos de su piso.
Pedro condujo hasta las afueras de la ciudad, dijo qu me llevaria a un lugar donde nada ni nadie nos molestaria...me dijo que no hiciera preguntas, que solo me dejara llevar. llegamos a una pequeña cabaña ...me dijo que aqui pasaria un momento maravilloso que no olvidaria. entramos e inmediatamente me tomo entre sus brazos, se dirijio a la habitacion me recosto sobre la cama, en donde empeze a recibir sus besos. La experiencia pasada era demasiado reciente como para empezar a entregarme por entero a Pedro, aunque sabía que en el fondo de mi corazón y desde el día en que le había conocido, algo había surgido entre ambos.
Pedro me colmó de besos y empezó a desnudarme despacio diciéndome:
- Deja que yo lo haga todo.
Con besos y caricias fue despojándome de la ropa y una vez desnuda, hundió su cabeza entre mis piernas, me lamió el sexo ávidamente, me penetró con su lengua y me sentí en la gloria. Cuando creyó que ya estaba preparada y suficientemente húmeda, se puso sobre mí y me penetró. Nos quedamos un rato inmóviles, mirándonos a los ojos y ví en ellos un brillo especial que nunca antes había visto en los ojos de ningún otro hombre y entonces se lo dije:
- Te quiero.
Hicimos el amor hasta quedar rendidos, pero para pedro no era suficiente ...decia que queria que fuese suya ...una y otra vez. el seguia penetrandome..acariciando mis senos ....hasta que en momentos ya no daba mas y gemia ..sin parar...nos detubimos,nos miramos ...y simplemente nos quedamos asi ...
esta es un peque relato..k invente espero que les guste ...para seguir contando otros ..
blood love :clap: