Muy poco maquillaje y sin perfume. Prefiero el aroma que deja un jabón suave en la piel recién salida de la ducha y bien seca. Tal vez algo muy sutil detrás de las orejas; nada más. Me encanta el olor a champú en el cabello recién lavado, seco y peinado (no de peluquería).
Odio esas cremas que se ponen en el cuerpo, piernas y brazos con olores y sabores medios dulzones. Es un red flag para mí.
Me encantan los pies y manos cuidadas, con uñas cortas en los pies y no muy largas en las manos, con colores no chillones. Nada de uñas con dibujos, monitos o florcitas de colores en relieve.