Vamos por ese premio. @Jeda
En medio de la noche, Jeda sintió una presencia fría deslizándose sobre su piel desnuda. La oscuridad en su habitación era densa, opresiva, y un susurro helado le erizó la nuca. Sintió dedos invisibles recorriéndola, y el miedo se mezcló con una extraña excitación...