Si una musa llega y te pide plata, creo que no hay que prestarle plata. Tampoco a los amigos.
Creo que es mejor, si tu condición te lo permite, regalársela, y que te pague si es que puede, como pueda y cuando pueda. En el fondo, asumir que esa plata está perdida.
Si no puedes, o no quieres...