Ajajajajajajaja, sí; es una gran pregunta. En mi caso, no tengo la fortuna (¿o desgracia?) de estar casado, ni tener pareja: ergo, no le rindo cuentas a nadie.
en mis tiempos de delgadez pre-pandemia, aplicaba espejo y alcanzaba la mayoría de las zonas de la espalda; cuando no, visitaba a mi...