Sin ánimo de polemizar, pero creo que siempre se puede conversar una tarifa cuando se propone con criterio y respeto. Varias veces termino llegando a acuerdos por servicios adicionales o según lo que estoy buscando, y nunca he tenido problemas.
De hecho, muchas veces simplemente respondo algo como: "Ah, pense que ese adicional era un poco menos.. Muchas gracias igual". Y son las propias chicas quienes terminan proponiendo algún acuerdo.
Ahora bien, como dice la señora Jeda, ofrecer la mitad del valor probablemente moleste porque es poco criterioso pensar que alguien va a aceptar algo así, especialmente si no eres un cliente habitual.
En mi caso, cuando fui cliente frecuente de una chica, ni siquiera era yo quien pedía descuentos. Ella misma me escribía preguntando cuándo tenía tiempo, yo le decía honestamente cuánto dinero tenía disponible y ella decidía si le acomodaba o no. Pero ahí ya existía confianza y una relación más cercana, además del servicio.