Verdugo
Member
- Registrado
- 28/7/19
- Mensajes
- 57
- Likes recibidos
- 119
- Puntos
- 20
El Relato
"El castigo del ganador"
Cuando el azar se disfraza de destino,
el deseo no se busca, te encuentra.
Y hay musas que no se conquistan,
ellas deciden cuándo te toca entrar al paraíso.
Ese fue mi caso… y mi turno llegó.
Después de mil intentos participando en concursos del foro, la suerte por fin se acordó de mí. La hermosa Kitana
, musa de tantas fantasías foreras, anunciaba su concurso... y esta vez fui yo el elegido. Aún no me la creía, pero el deseo ya empezaba a despertarse con fuerza.
Nos pusimos en contacto por WhatsApp. Todo claro, rápido, amable, con esa energía dulce pero directa que la caracteriza. Por temas de agenda tuvimos que reprogramar la cita un par de veces, pero ella misma me confesó que me estaba esperando para cerrar el ciclo de ganadores. Con eso, la ansiedad subió varios niveles.
El día llegó.
Primera vez que vería a esta leyenda en persona, y como buen novato en este tipo de encuentros, le pedí que ella llevara la iniciativa. Nervioso, expectante y con el corazón en la garganta, me dio el pase para subir al depto.
Me abre la puerta con esa sonrisa de ángel y una calidez que derrite cualquier inseguridad. Al notarme nervioso, me guía con ternura y profesionalismo. Primera parada: la ducha. “Trámite de rigor”, como ella dice, que sirve tanto para asearse como para dejar atrás los nervios.
Al salir, aún algo tenso por tener frente a mí a semejante manjar, me da indicaciones claras:
— Ponte de guata, mirando hacia el respaldo de la cama.
Y yo, torpe por los nervios, me acuesto de espalda y en sentido contrario
. Segunda indicación, y esta vez sí… casi. Tuvo que usar sus “gestos técnicos” para colocarme bien, lo que hizo aún más divertida y relajada la atmósfera.
Con sus manos expertas comenzó un masaje relajante que borró todos los rastros de ansiedad. Hablamos de la vida, y descubrí que además de espectacular, es una excelente conversadora. Poco a poco me fui soltando… hasta que de pronto, se sube sobre mí, me envuelve con sus piernas y sentencia:
— Todavía no te das vuelta. Estás castigado.
Y con eso, tomó el control por completo.
Luego de recorrerme con sus manos y su boca, me deja darme vuelta. Y ahí comenzó otra historia... Una historia donde dejé de ser cliente, y por un momento fui su juguete nuevo. Su enorme trasero a mi alcance, sus pechos invitando al juego, sus besos y caricias por todo mi cuerpo… hasta que se montó encima de mí, cabalgando lento, profundo, como si supiera exactamente dónde llevarme.
Y yo soy de los que aguantan... por lo que ella, con esa picardía tan suya, se acercó a mi oído y dijo:
— Tengo algo que sé que te va a encantar.
Lo que vino después me lo guardo, porque hay placeres que no se cuentan: se atesoran.
Salí del depto liviano, con una sonrisa de oreja a oreja y con la certeza de que esa experiencia no se borra fácilmente. Kitana no es solo una musa… es un regalo del destino.
---
La Tabla
Forma de contacto: 10 – Todo claro, amable y rápido por WhatsApp.
Instalaciones: 10 – Depto de lujo, cómodo y limpio.
Higiene: 10 – Impecable, sin nada que reprochar.
Rostro: 10 – Hermosa, con una carita angelical que esconde una diablilla.
Besos: 9 – N/A
Busto: 9 – Firmes, bien proporcionados, deliciosos al tacto.
Cuerpo: 10 – Curvas de ensueño, piel suave, presencia impactante.
Cola: 10 – Exquisita, firme, provocadora.
Oral: 9 – Sabe lo que hace… y lo hace increíble.
Flor: N/A – No degustada en esta ocasión.
Pélvicos: 10– Dominante, rítmica, entregada al placer.
Anal: N/A
Duración: 10 – El tiempo acordado. Yo miré la hora y me retiré como caballero, sin abusar de su agenda.
Implicación: 10 – Presente, divertida, atenta y muy entregada.
Tarifas: 10 – Vale cada segundo compartido.
Valoración Total: 10 – Una experiencia para recordar... y repetir cuando el destino lo permita
"El castigo del ganador"
Cuando el azar se disfraza de destino,
el deseo no se busca, te encuentra.
Y hay musas que no se conquistan,
ellas deciden cuándo te toca entrar al paraíso.
Ese fue mi caso… y mi turno llegó.
Después de mil intentos participando en concursos del foro, la suerte por fin se acordó de mí. La hermosa Kitana
Nos pusimos en contacto por WhatsApp. Todo claro, rápido, amable, con esa energía dulce pero directa que la caracteriza. Por temas de agenda tuvimos que reprogramar la cita un par de veces, pero ella misma me confesó que me estaba esperando para cerrar el ciclo de ganadores. Con eso, la ansiedad subió varios niveles.
El día llegó.
Primera vez que vería a esta leyenda en persona, y como buen novato en este tipo de encuentros, le pedí que ella llevara la iniciativa. Nervioso, expectante y con el corazón en la garganta, me dio el pase para subir al depto.
Me abre la puerta con esa sonrisa de ángel y una calidez que derrite cualquier inseguridad. Al notarme nervioso, me guía con ternura y profesionalismo. Primera parada: la ducha. “Trámite de rigor”, como ella dice, que sirve tanto para asearse como para dejar atrás los nervios.
Al salir, aún algo tenso por tener frente a mí a semejante manjar, me da indicaciones claras:
— Ponte de guata, mirando hacia el respaldo de la cama.
Y yo, torpe por los nervios, me acuesto de espalda y en sentido contrario
Con sus manos expertas comenzó un masaje relajante que borró todos los rastros de ansiedad. Hablamos de la vida, y descubrí que además de espectacular, es una excelente conversadora. Poco a poco me fui soltando… hasta que de pronto, se sube sobre mí, me envuelve con sus piernas y sentencia:
— Todavía no te das vuelta. Estás castigado.
Y con eso, tomó el control por completo.
Luego de recorrerme con sus manos y su boca, me deja darme vuelta. Y ahí comenzó otra historia... Una historia donde dejé de ser cliente, y por un momento fui su juguete nuevo. Su enorme trasero a mi alcance, sus pechos invitando al juego, sus besos y caricias por todo mi cuerpo… hasta que se montó encima de mí, cabalgando lento, profundo, como si supiera exactamente dónde llevarme.
Y yo soy de los que aguantan... por lo que ella, con esa picardía tan suya, se acercó a mi oído y dijo:
— Tengo algo que sé que te va a encantar.
Lo que vino después me lo guardo, porque hay placeres que no se cuentan: se atesoran.
Salí del depto liviano, con una sonrisa de oreja a oreja y con la certeza de que esa experiencia no se borra fácilmente. Kitana no es solo una musa… es un regalo del destino.
---
La Tabla
Forma de contacto: 10 – Todo claro, amable y rápido por WhatsApp.
Instalaciones: 10 – Depto de lujo, cómodo y limpio.
Higiene: 10 – Impecable, sin nada que reprochar.
Rostro: 10 – Hermosa, con una carita angelical que esconde una diablilla.
Besos: 9 – N/A
Busto: 9 – Firmes, bien proporcionados, deliciosos al tacto.
Cuerpo: 10 – Curvas de ensueño, piel suave, presencia impactante.
Cola: 10 – Exquisita, firme, provocadora.
Oral: 9 – Sabe lo que hace… y lo hace increíble.
Flor: N/A – No degustada en esta ocasión.
Pélvicos: 10– Dominante, rítmica, entregada al placer.
Anal: N/A
Duración: 10 – El tiempo acordado. Yo miré la hora y me retiré como caballero, sin abusar de su agenda.
Implicación: 10 – Presente, divertida, atenta y muy entregada.
Tarifas: 10 – Vale cada segundo compartido.
Valoración Total: 10 – Una experiencia para recordar... y repetir cuando el destino lo permita