Hola querida
@Jeda. Muy interesante tu dinámica. Respondiendo tu pregunta, voy a contar la historia de cómo perdí mi virginidad.
Tenía sólo 15 años y viajé a Cuba por segunda vez. Recuerdo que viajé solo esa vez a La Habana y luego a Camaguey (una calurosísima y húmeda ciudad del oriente de la isla, pues mi padrastro es natural de Cuba). Yo había terminado mi relación con mi primera polola, pero aún no me atrevía a tener relaciones con ella.
Había pasado el Año Nuevo del año 2003 y en Cuba ese día es una fecha especial, no sólo por el comienzo del nuevo año, y todo era un ambiente festivo con la gente bailando salsa casino y de muchísimo ron y carne de puerco (chancho asado) con arroz moros y cristianos. Era el día 08 de enero de 2003 en casa de turismo de un amigo cubano que en ese entonces vivía en Chile. Le dije al tío de mi amigo que ahora vive en Miami que quería conocer a una chica para enfangar el jeep como se dice en esa isla, vale decir, tener sexo. Entonces el tío de mi amigo me dio un par de vasos de ron y me llevó donde una preciosa jinetera cubana.
Fuimos en un bicitaxi donde una bella mujer blanca, hermosa de cara, de pelo largo y rubio. Hasta el día de hoy me acuerdo de ella. Se llamaba Sandra y me dijo que era un muchacho muy educado. Le dije que soy chileno y quedó loca. Que ella nunca pensó en tener sexo con un chileno jajajaja
Recuerdo que fuimos de la mano a una habitación. Ella tenía 25 años y tomó un poco de jugo de caña (guarapo) que en Cuba dicen que da mucho vigor sexual jajaja y le dimos. Confieso que estaba tan bella esta cubana que nos besamos con inmensa pasión. Esta caribeña me hizo ver las nubes. Mi lengua y la suya se entrelazaba, aunque igual me sintió mi olor a ron. Me dijo textual:" Mi niño en este país te están pervirtiendo" jajaja. Tras eso Sandra me desnudó y se fue directo a mi niñito y lo acarició y lamió con una pasión tremenda. Vaya mamada que se pegó!! Yo nunca había sentido lo rico que es el sexo oral y esa vez quedé loco. Le dije que siguiera y ella me dijo que mi "pinga" le encantaba. Visitó mis coquimbanos y todos esta fiera cubana. Yo por su parte besé sus exquisitos pechos hasta el hartazgo, los chupé y lamí intensamente. Luego besé su cuello, su espalda, sus caderas, sus costillas, su vientre plano y rico, su ombligo, sus oídos, su cabeza, sus muslos y piernas. Ella por su parte seguía lamiendo a mi niño sin parar. Luego ella puso preservativo y se montó encima mío y yo no daba más de calentura. Era una verdadera máquina esta jinetera, vaya! Que sensación más rica la de penetrar!! Gozábamos cada segundo, cada minuto. Me sentía en la gloria y la emoción era indescriptible. Nos seguimos besando y luego besé sus ricos pechos otra vez. Luego cambiamos de posición, probamos en cuatro, carretilla y más. Finalmente me hizo un oral y me masturbó, pero no acabé (lastimosamente no hubo lechazo esa primera vez jajajaja) y eso que follamos hasta cansarnos, sudados como caballos de feria y exhaustos. Sentí, pues, que a la postre tocaba el cielo con un dedo, aquello era un momentum único!! Luego fui a besar su bella flor, con vello púbico como era natural en las mujeres de esos años y me encantó. Sandra me decía: "Eres un loco, muchacho". Me sentí en la gloria, pues nunca pensé que el sexo sería tan exquisito.
Al final la cubana le dijo al tío de mi amigo: "Oye, Alberto, qué me trajiste, papi? Este chico me ha destruido el bollo (conchita en cubano). Es una fiera este muchacho y eso que es primerizo"

. Recuerdo que salí más que feliz de aquel cuarto luego de haber perdido la virginidad con una cubana extremadamente caliente.
Pienso que mi primera vez fue maravillosa, espectacular e inolvidable. Incluso en mi siguiente viaje a Cuba pregunté por Sandra, pero lamentablemente ella estaba privada de libertad, dado que para la dictadura cubana el jineterismo es un delito contra la moral pública revolucionaria.