elcarnalito22
Newbie
- Registrado
- 24/2/24
- Mensajes
- 50
- Likes recibidos
- 60
- Puntos
- 16
Lea cuento un poco acerca de una situación que me pasó hace no mucho con una chiquilla del portal. Que no esperaba, pero que fue curioso en interesante.
Era un día de esos en los que uno no sabe bien qué hacer, cachai? Estaba navegando por El Silencio y de repente me topo con el perfil de una rubia brasileña, una belleza impresionante, con unas fotos que ni les cuento. No diré su nombre pero estoy seguro que muchos la conocieron y su vibra en las fotos era como... diferente, no tan común en ese tipo de portales, por lo que me dio curiosidad. Me tiré de cabeza y le escribí.
Nos pusimos a hablar por WhatsApp y la conversación fluyó bastante bien, no era para nada la típica conversación fría o despersonalizada que uno espera encontrar en ese tipo de sitios. Ella tenía esa onda relajada y simpática, y me empezó a contar que no llevaba mucho tiempo trabajando en eso, pero que le gustaba conocer gente interesante.
Finalmente, coordinamos una cita en un departamento en Las Condes. Yo iba un poco nervioso, más por la expectación de la situación que por otra cosa (siempre me pasa) pero cuando llegué, me abrió la puerta con una sonrisa enorme. La mina era aún más guapa de lo que se veía en las fotos, y no solo eso: tenía una energía tan agradable, que de inmediato me hizo sentir cómodo, como si estuviéramos conversando con una amiga de toda la vida.
Estuvimos un rato conversando de todo un poco: de su vida en Brasil, de cómo llegó a Chile, de sus gustos, de lo difícil que le resultaba adaptarse al estilo de vida acá. La mina se notaba súper inteligente, como que sabía de todo un poco y no era solo una cara bonita, sino que tenía esa mezcla rara de simpatía y misterio que te hace querer seguir conversando.
A medida que pasaban los días, empezamos a hablarnos más seguido y la visitaba una vez por semana. De hecho nos convertimos en buenos amigos, más allá de lo que uno podría esperar de una situación como esa. Hablábamos por mensajes, a veces hasta nos mandábamos memes o nos echábamos la talla y siempre se notaba que la mina no era de esas que solo buscan sacarles plata a los cabros. Para nada. Era bastante genuina.
De repente, un día me contó que ya no iba a seguir trabajando en el portal, que había decidido viajar y enfocarse en nuevos proyectos. Me alegré por ella. Me dijo que iba a estar tranquila y que quería dedicarse a otras cosas, como estudiar y viajar. De ahí, la dejamos de ver en El Silencio, pero seguimos en contacto, por WhatsApp, o a veces por Instagram. Ahora, más que amiga, la considero una persona de confianza. Como si de alguna manera hubiésemos compartido algo que va más allá de las expectativas que uno tiene cuando entra a un portal de esos. No es Lado B, pero quizá un intermedio?
Hoy en día ya no la veo pero de vez en cuando me manda un mensaje. Se pone a contarme qué ha hecho en su vida o me manda alguna foto de esos lugares increíbles a los que se ha ido. Y sí, aunque nunca fue una relación de "amigos" tradicional, siento que fue una experiencia distinta, que me dejó más que un buen recuerdo.
Era un día de esos en los que uno no sabe bien qué hacer, cachai? Estaba navegando por El Silencio y de repente me topo con el perfil de una rubia brasileña, una belleza impresionante, con unas fotos que ni les cuento. No diré su nombre pero estoy seguro que muchos la conocieron y su vibra en las fotos era como... diferente, no tan común en ese tipo de portales, por lo que me dio curiosidad. Me tiré de cabeza y le escribí.
Nos pusimos a hablar por WhatsApp y la conversación fluyó bastante bien, no era para nada la típica conversación fría o despersonalizada que uno espera encontrar en ese tipo de sitios. Ella tenía esa onda relajada y simpática, y me empezó a contar que no llevaba mucho tiempo trabajando en eso, pero que le gustaba conocer gente interesante.
Finalmente, coordinamos una cita en un departamento en Las Condes. Yo iba un poco nervioso, más por la expectación de la situación que por otra cosa (siempre me pasa) pero cuando llegué, me abrió la puerta con una sonrisa enorme. La mina era aún más guapa de lo que se veía en las fotos, y no solo eso: tenía una energía tan agradable, que de inmediato me hizo sentir cómodo, como si estuviéramos conversando con una amiga de toda la vida.
Estuvimos un rato conversando de todo un poco: de su vida en Brasil, de cómo llegó a Chile, de sus gustos, de lo difícil que le resultaba adaptarse al estilo de vida acá. La mina se notaba súper inteligente, como que sabía de todo un poco y no era solo una cara bonita, sino que tenía esa mezcla rara de simpatía y misterio que te hace querer seguir conversando.
A medida que pasaban los días, empezamos a hablarnos más seguido y la visitaba una vez por semana. De hecho nos convertimos en buenos amigos, más allá de lo que uno podría esperar de una situación como esa. Hablábamos por mensajes, a veces hasta nos mandábamos memes o nos echábamos la talla y siempre se notaba que la mina no era de esas que solo buscan sacarles plata a los cabros. Para nada. Era bastante genuina.
De repente, un día me contó que ya no iba a seguir trabajando en el portal, que había decidido viajar y enfocarse en nuevos proyectos. Me alegré por ella. Me dijo que iba a estar tranquila y que quería dedicarse a otras cosas, como estudiar y viajar. De ahí, la dejamos de ver en El Silencio, pero seguimos en contacto, por WhatsApp, o a veces por Instagram. Ahora, más que amiga, la considero una persona de confianza. Como si de alguna manera hubiésemos compartido algo que va más allá de las expectativas que uno tiene cuando entra a un portal de esos. No es Lado B, pero quizá un intermedio?
Hoy en día ya no la veo pero de vez en cuando me manda un mensaje. Se pone a contarme qué ha hecho en su vida o me manda alguna foto de esos lugares increíbles a los que se ha ido. Y sí, aunque nunca fue una relación de "amigos" tradicional, siento que fue una experiencia distinta, que me dejó más que un buen recuerdo.