Bueno, para ser honestos, me he pasado tardes enteras con algunas musas. Almuerzo incluido. No es sólo sexo, tomarnos algún brebaje, ver y escuchar buena música, hacerlo rico. Cuando no han cobrado por el tiempo adicional, corresponde un ragalito.
Ahora, acordándome de hace algún tiempo, en Argentina, una chica que animaba en esos tiempos playboy TV, a quien conocía bastante, llegó una noche a mi habitación en el hotel en Buenos Aires y me dijo: “esta noche la paso con vos! No me pagues nada! “. Quizás no lo creerán, pero así fue. Esto ocurrió porque cuando una vez vino a Chile, la asaltaron y le robaron; me pidió ayuda y Yo le creí y la ayudé. A raíz de eso me adoró, y yo a ella, lo pasamos increíble. Fuimos amigos con ventaja por mucho tiempo hasta que se fue a Italia a vivir y nos despedimos para siempre. Linda historia, pero real.