Vivir en la encrucijada entre mi lado A y mi lado B es todo un arte que requiere habilidad y equilibrio. Somos seres llenos de pasión y energía, y a veces, establecer límites entre ambas se vuelve muy difícil… las palabras de alguien o un momento especial pueden encender la llama de mi lado A, transformando lo cotidiano en algo extraordinario o uniendo ambos lados de maneras inimaginables…
He tenido el privilegio de experimentar momentos dignos de plasmarse en libro: encuentros apasionados, amistades leales y no tanto… en el mundo de los encuentros, la pasión, lujuria, las luchas y los desafíos que conlleva estar en un entorno donde la sombra de las múltiples personalidades acechan, en conjunto con las drogas y cómo uno va viendo cercanos qué día a día caen y pierden ambos lados por los excesos…
Sin embargo, mi lado A es la esencia que me mantiene centrada y me guía a través de esta vida del lado B, donde me convierto en una soñadora, aventurera y seductora. Aquí, los límites son completamente diferentes, mi alter ego florece de una manera que en mi lado A, que es más bajo perfil y tranquilo, nunca podría haber imaginado.
Lo que une a ambas versiones de mí misma es una sed insaciable de aprendizaje, la voluntad de extraer conocimiento de cada experiencia y cada persona, ya sea buena o mala. Esa es mi firma personal: siempre buscando crecer, sin importar las circunstancias, si se aprende.. se gana!
Y así vivo mi encuentro, en esta dualidad, en busca de la plenitud del lado A y B.
Muy buen tema compañera!