El Efecto Coolidge
El origen el término es curioso. La historia dice que el presidente Calvin Coolidge (Estados Unidos, 1923-1929) y la señora Coolidge visitaron una granja del gobierno en Kentucky. Una vez allí, recorrieron las instalaciones por separado. Cuando la señora Coolidge pasó por delante de unas gallinas, le preguntó a su guía con qué frecuencia los gallos llevaban a cabo su faena (refiriéndose al acto sexual). Éste le respondió a la Sra. Coolidge: “Decenas de veces al día ". Ella se quedó impresionada por su respuesta, y le dijo: " Por favor, dígaselo al Presidente”.
Cuando el presidente se enteró, también se quedó estupefacto por la actuación del gallo. Entonces le preguntó al guía: “¿Pero es siempre con la misma gallina?". El guía respondió: “¡Oh, no, señor Presidente, una diferente cada vez ". El presidente asintió lentamente, regalo una sonrisa y dijo: "Dígale eso a la señora Coolidge, por favor!”.
El Efecto Coolidge en la pareja habitual.
Muchos expertos se han interesado por la importancia del Efecto Coolidge en la infidelidad. Según los datos de las investigaciones, el Efecto Coolidge explicaría la habituación que sufren las parejas que llevan mucho tiempo juntas. Con el tiempo, es posible que éstas busquen un subidón sexual con otra persona.
Además, los nuevos compañeros sexuales tendrían un efecto positivo en el comportamiento sexual, pues, por ejemplo, los hombres serían más vigorosos y se excitarían más con los nuevos compañeros que con sus parejas. De hecho, otras investigaciones han comprobado que mantener relaciones sexuales con alguien nuevo incrementa la producción de semen.
Efecto Coolidge e infidelidad
Por tanto, ¿preferimos la calidad o la cantidad en las relaciones sexuales? Parece ser que la mayoría de mamíferos prefieren la cantidad, pues estaríamos programados a nivel biológico para procrear lo máximo posible y, de esta manera, contribuir positivamente a la expansión de la especie.