Nos amamos a destiempo
De esta historia, ya había contado un poco en otro post.
Recordarla aún me da nostalgia porque fui muy feliz pero no termino bien.
Hace muchos años, estaba recién llegada a mi primer trabajo en una empresa, con jefatura, compañeros etc.
El ambiente laboral era bastante alegre, con la radio corazón sonando todo el día, compartíamos todos las comidas no importaba el cargo, me integre rápidamente.
Pasada una semana aprox, llega a mi puesto a saludarme el jefe de mi jefa directa, que no conocía.
Ahí se trabajaba con mascarilla y overol, muy tapados por motivos de higiene. Cruzamos unas palabras y cuando le ví los ojos me cautivó, la expresión que tenían al sonreír, se lee cursi pero eso me embobo, los días pasaban y cada vez nos quedabamos hablando más rato, más risitas, más coqueteos.
Lo típico, el tema avanzo, avanzo por semanas y meses.
Hasta que un familiar mío se enfermo y tuve que ausentarme del trabajo porque solo yo podía hacerme cargo, no tenía más apoyo, con miedo a un despido obvio.
Él salía del trabajo y me iba a acompañar hasta tarde, me llevaba comida incluso un par de veces me relevo para que pudiera dormir o bañarme, me ayudó muchísimo.
Nos hicimos pareja, el sexo que teníamos era de otro planeta, me enseñó a explorarme, a sentir, a desinhibirme...ya que era bien tímida y vergonzosa.
Fue tanta la transformación que un par de veces le dije como broma que quería ser escort jajajajajjaja.
Tiramos como conejos en todas partes, me tenía loca y luego cuando pasa la etapa de la calentura extrema, la relación seguía siendo la raja, cocinabamos juntos, bailabamos, teníamos un hobbie en común muy bonito que me reservaré.
Estábamos para foto de Tumblr.
Hasta que...me llama un día una mujer, tenía mina e hijos.
Terminé, renuncié y trate de desaparecer, el además de disculparse muchas veces solo me daba a entender que siguieramos pero como amantes porque el no dejaría nunca a su pareja.
La última vez que lo ví, le dije que la única forma de estar juntos era que él fuese soltero, si no nada.
Insistió casi un año entero de diversas formas algunas bien locas, hasta que un día no supe más.
Al tiempo me cambié de cuidad y cuando ya lo había superado, en otro trabajo, tranquila después de haber llorado a mares, un día me llaman y me avisan que tenía una visita.
Cuando salí era él, para contarme que lo había dejado todo y que nos dieramos una segunda oportunidad, cuek.
No puedo negar, que lo pensé pero el problema es que al mirar sus ojos ya no era lo mismo, ya no lo amaba.