Pensaba escribirla después, pero démosle no más, pongo la alerta de
mucho texto.
Digamos que la historia se llamaría algo así como "
El Primer Amor".
Esto pasó cuando estaba en la U, mi primera carrera en una ciudad-puerto de la Zona Central. Empezó con viajes en la micro, pues vivíamos para el mismo lado, de ahí nos juntábamos a almorzar en el campus. Pa poner en contexto, mi autoestima nunca ha sido mucha, aunque trato de que no se note, entonces, cuando empecé a sospechar que yo le gustaba, también pensaba que me pasaba puros rollos.
Hasta que un día pinchamos, y nos dimos besitos por varias horas tiradxs en el pasto. Por mi misma inseguridad, le dije que tenía dudas si de verdad me gustaba o solo era la sensación de estar acompañado; en un par de días me di cuenta que al final era puro miedo de lo que podía pasar. Ella estaba a un semestre de terminar, y luego se iría para su ciudad allá muy al norte de Chile, y yo me cambiaría de carrera, y pensar en una relación a distancia me daba temor al fracaso, pero le dimos igual.
Pasó una semana desde eso, hasta que volvió a su ciudad. En el verano viajó donde yo vivía (vivo), pues unas amigas de ella viven acá. Así que ahí nos vimos y le pedí pololeo. La primera etapa de la relación fue bien caliente, entonces, la primera vez que nos quedamos solos en una habitación pasó lo que tenía que pasar, obvio que fue la primera vez para ambxs.
Llegó el año académico, y ella volvió a la ciudad puerto. Yo viajaba varios fines de semana a verla, y ella vino algunas veces. Conseguí una pega pa financiarme los pasajes y otros gastos. Pero no todo era miel sobre hojuelas, la weá era tóxica a cagar, desde un tiempo habían discusiones una vez por semana, principalmente por cosas mías que a ella le molestaban, sumado a traumas de su infancia (abandono) que le causaban problemas de autoestima; además, ella era (es) mayor que yo por más de tres años. El problema es que nunca tuvimos la sensatez de resolver bien esos nudos, y el resentimiento fue creciendo; debo decir también que uno de los motivos que nos mantuvo tanto tiempo como pareja fue el sexo, puta que era rico, lo pasábamos muy bien, y varias veces caímos en la dinámica de la cachita de reconciliación
A mediados de año ella volvió a su ciudad, así que de las cuatro veces que nos vimos durante el resto del año, ninguna fue por más de cinco días consecutivos, las peleas eran recurrentes, y ya no estábamos juntxs físicamente. Una de esas ocasiones fue entre Navidad y Año Nuevo, y de nuevo hubo una pelea por un asunto que yo consideré insignificante.
Pasado el Año Nuevo, me pegó la PLR, pero seguimos hablando; ella me seguía hablando como si fuéramos pololos, hasta que un día le pregunté qué onda, y me dijo que no estábamos juntos, y yo exploté de rabia, y la agredí verbalmente; obviamente ese día algo se rompió. Con el pasar de los días, algo se repuso; ella tenía que viajar a Valpo por unos trámites, así que nos juntamos allí y volvimos, a decir verdad fue más el miedo a la soledad que el amor lo que me hizo volver (sí amigos, tenía el amor propio por el suelo). Obviamente era una relación destinada al fracaso, seguía ahí solo por la inercia y las peleas claro que siguieron, una incluso para el 14F.
Una de esas peleas me hizo tomar una pésima decisión, "pedirle un tiempo", lo que equivale a terminar de una forma cobarde. En ese tiempo, entró una pega nueva y conoció a un colega que, con el tiempo le dijo que se había enamorado de ella a primera vista; ella se fijó en él y eso puso el punto final definitivo a lo nuestro, ella seguía dolida por la agresión verbal y siempre me lo hacía saber, incluso ella también cayó en lo mismo. Obvio que fue lo mejor que pudo pasar, pero yo jamás había sufrido tanto en mi vida, obvio que me habían pasado cosas peores, pero me sentía terrible, estuve durante varios meses así; lloré más de lo normal, varias veces de forma inconsolable, considerando que yo soy pésimo para llorar, de hecho, desde esa fecha (ocho años) que no lloro de esa manera).
Tiempo después, volvimos a hablar, por iniciativa mía, no quería estar en mala con ella ponernos en la buena; pero al final no hubo caso pues ella aún seguía resentida por lo que había pasado; de hecho, la última vez que hablamos (para un cumpleaños mío) me dijo que nosotros nunca debimos haber estado juntos, que lo nuestro había sido un error.
El epílogo se resume en que ella se casó con este chiquillo, y yo no he vuelto a tener una relación. De hecho, las únicas experiencias que he tenido en el Lado A han sido después de entrar al B, jajajaja (las ironías de la vida).
Insisto, perdón el mucho texto.