N
NovatoTardio
Invitado
Lo que voy a escribir es una reflexión muy personal. Me atrevo a hacerlo porque no temo a ser juzgado o criticado por alguien que piense distinto.
No se como será en otros lugares del mundo, pero cada vez encontramos más personas que llegan a este lugar pidiendo experiencias de polola. También es notorio que las chicas que da esa experiencia son más nombradas, les va mejor, e inclusive rápidamente elevan su valor. Pero... Porque buscamos tanto esto?.
Es sabido que vivimos en un país con altas tasas de depresión y ansiedad. El alcoholismo tiene tasas galopantes de ascenso. Por otro lado, al parecer un porcentaje no menor de varones carecemos de una persona que nos entregue cariño verdadero, cuesta encontrar una persona que quiera realmente entregar un cariño (ni hablar amor, parece imposible), y que contamos con una solvencia suficiente para que 80, 100, 200 o mas nos parezcan un precio más que accesible. Es tanta la ausencia de verdadero cariño, que ya no miras con malos ojos el falso cariño bien actuado. Y nace el negocio del cariño, donde las que mejor lo hacen encuentran un nicho único para el éxito económico.
He ido a muchas escorts acá. Más de las que habria querido, pero es tal la falta de sensaciones, emociones, de placeres que parece ser el único medio real. Tuve una favorita que me encantaba, porque se subía arriba mio y me besaba, me miraba y acariciaba el rostro. Mantuvimos contacto después, cuando ella se fue a su país. Un día hablando le dije algo que los dos sabíamos. "Claramente tu y yo nos llevamos muy bien, me gustas y yo te caigo bien, pero claramente el sexo entre los dos fue de lo más malo que he tenido en sexo en mi vida". Lejos de ofenderse, se rio, y me dijo "sin comentarios". Ella lo sabía, y yo también. El punto es que no importaba, y eso es porque no fui a eso.
A diferencia, fui donde una argentina hace un tiempo, una noche de sábado. Hermosa, sensual, entregada. Mucha química sexual, muy rico todo. Dejo muy claro sus términos. Fue una noche sexual plena. Pero tras eso, si bien educada, uno nota el corte. La claridad de quien dice "es sexo". Lo fue, y del bueno. Top 10 de mis experiencias acá en lo sexual. No volví nunca más.
Lentamente se diferencian dos negocios. El del sexo y del cariño. Y tengo la sensación, inquietante, de que el segundo esta superando al primero.
No se como será en otros lugares del mundo, pero cada vez encontramos más personas que llegan a este lugar pidiendo experiencias de polola. También es notorio que las chicas que da esa experiencia son más nombradas, les va mejor, e inclusive rápidamente elevan su valor. Pero... Porque buscamos tanto esto?.
Es sabido que vivimos en un país con altas tasas de depresión y ansiedad. El alcoholismo tiene tasas galopantes de ascenso. Por otro lado, al parecer un porcentaje no menor de varones carecemos de una persona que nos entregue cariño verdadero, cuesta encontrar una persona que quiera realmente entregar un cariño (ni hablar amor, parece imposible), y que contamos con una solvencia suficiente para que 80, 100, 200 o mas nos parezcan un precio más que accesible. Es tanta la ausencia de verdadero cariño, que ya no miras con malos ojos el falso cariño bien actuado. Y nace el negocio del cariño, donde las que mejor lo hacen encuentran un nicho único para el éxito económico.
He ido a muchas escorts acá. Más de las que habria querido, pero es tal la falta de sensaciones, emociones, de placeres que parece ser el único medio real. Tuve una favorita que me encantaba, porque se subía arriba mio y me besaba, me miraba y acariciaba el rostro. Mantuvimos contacto después, cuando ella se fue a su país. Un día hablando le dije algo que los dos sabíamos. "Claramente tu y yo nos llevamos muy bien, me gustas y yo te caigo bien, pero claramente el sexo entre los dos fue de lo más malo que he tenido en sexo en mi vida". Lejos de ofenderse, se rio, y me dijo "sin comentarios". Ella lo sabía, y yo también. El punto es que no importaba, y eso es porque no fui a eso.
A diferencia, fui donde una argentina hace un tiempo, una noche de sábado. Hermosa, sensual, entregada. Mucha química sexual, muy rico todo. Dejo muy claro sus términos. Fue una noche sexual plena. Pero tras eso, si bien educada, uno nota el corte. La claridad de quien dice "es sexo". Lo fue, y del bueno. Top 10 de mis experiencias acá en lo sexual. No volví nunca más.
Lentamente se diferencian dos negocios. El del sexo y del cariño. Y tengo la sensación, inquietante, de que el segundo esta superando al primero.