En un día nublado, la angustia por un lado se apodera de ti
como si fueras a llorar pero no cae ninguna gota, nada se libera...
Lo que haces es enviar un WhatsApp y al rato te contesta, cariñosa y atentamente.
¿Que derecho tienes tú? Bueno, el de ser feliz, el desestresarte y liberarte aunque...