Issei
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https://santiago.elsilencio.cl/escorts-premium/aixa-5a9cb3f52bd5e
Bueno estimados, como ya tengo el puntaje necesario, me voy a aventurar con mi primera experiencia. Quería partir con una musa que conozco desde hace bastante tiempo; haciendo memoria, creo que la conocí cuando aún yo estaba en la U, así que ya han pasado sus buenos años.
Esta última visita fue gatillada por la tentación de sus historias de WhatsApp. Estaba revisando tranquilamente el teléfono cuando me apareció una historia de Aixa bailando, y bastó eso para que sintiera la necesidad inmediata de hablarle y coordinar (en mi cabeza solo pensaba en que necesitaba comerme ese chocolate). Como en ocasiones anteriores, la conversación fue rápida, fluida y sin vueltas.
Llegado el momento, le avisé cuando ya estaba abajo, bajándome del Uber, porque los estacionamientos en Saba están cada vez más caros. Cuando me confirmó, subí. Y aunque llevo años en el lado B, esa espera antes de entrar siempre me genera un nerviosismo especial, casi como si fuera la primera vez.
Al llegar, toqué la puerta y me abrió ella. Me recibió con un conjunto transparente y un bikini ajustadísimo a su figura. Aixa es una milf de piel muy morena, labios generosos, senos grandes y suaves, cintura pequeña y firme, de esas que puedes rodear con las manos para hacerse una idea. Su trasero probablemente está entre los más grandes del portal: grande, redondo, tipo burbuja, pero firme, de esos que dejan claro que hay trabajo de gimnasio detrás.
El lugar es tranquilo, y el departamento es acogedor, espacioso, bien iluminado y cómodo. Además, da la impresión de que atiende sola, porque durante toda mi visita no vi ni escuché a nadie más.
Aixa tiene algo que siempre me ha encantado de su servicio: es dulce, intensa y muy conectada. Apenas cerramos la puerta nos dimos un largo beso francés mientras mis manos recorrían su cintura. Entre saludos, besos y caricias, tuve que hacer acopio de toda mi fuerza de voluntad para pedir el baño y pasar a la ducha de rigor; si no, probablemente no llegábamos ni a la pieza.
Cuando salí de la ducha, conversamos un rato mientras regaloneábamos. Hablamos de la vida, de las vacaciones que ya se fueron y de esas cosas simples que hacen que el momento se sienta más natural. Poco a poco, el ambiente empezó a subir de temperatura. Ella comenzó a jugar y yo a recorrer su cuerpo lentamente, disfrutando cada espacio.
Después vino una sesión intensa de besos profundos, de esas en que uno pasa de una pared a la cama casi sin darse cuenta. Aixa se mueve con una mezcla muy rica de ternura y travesura, siempre mirando con esa expresión que combina cariño y malicia. Eventualmente pasamos al Oral. Su oral, para mí, está fácilmente entre los mejores que se pueden encontrar en Santiago. Lo hace con dedicación, ritmo y una actitud que te hace sentir completamente deseado.
Luego cambió el juego y empezó a usar sus pechos, mientras yo trataba de no perder la cabeza ahí mismo. Después me tocó a mí recorrerla, disfrutar su cuerpo, sus curvas y esa energía tan particular que tiene. Para ese punto ya estábamos ambos con el líbido al máximo, así que me puso el condón y se subió sobre mí.
Comenzó de forma tranquila, cariñosa, casi juguetona. Creo que ese es uno de los puntos más altos de su servicio: te hace olvidar que estás pagando por una experiencia. Te mete en el momento, en el deseo, en la conexión. Por el cuerpo que tiene, verla montada es un espectáculo: sus movimientos, sus jadeos, sus pechos acompañando el ritmo, la cintura pequeña y las caderas marcadas hacen que la vista sea simplemente brutal.
Luego cambiamos de posición y se montó en reversa, permitiéndome apreciar otro de sus grandes atributos: su trasero. Es redondo, firme, grande y muy bien trabajado. Después, para cerrar esa primera vuelta, la puse en cuatro, disfrutando tanto la vista como la sensación de estar con una mujer con ese nivel de curvas.
Logramos casi coordinarnos al final: ella se fue apenas un poco antes que yo. Luego nos limpiamos y nos quedamos acostados, abrazados, conversando de trivialidades mientras nos dábamos piquitos. Ese detalle me gusta mucho de ella, porque no corta el momento en seco; mantiene la cercanía, la piel y esa sensación de complicidad.
Después de un rato, mi amigo revivió y los piquitos dieron paso nuevamente a besos más intensos, de esos donde las lenguas vuelven a ser protagonistas. Repetimos con oral mutuo y, otra vez, terminé siendo montado por esta diosa de ébano. Esta vez no aguanté tanto las sacudidas de la musa y terminé mientras ella estaba encima.
Nos limpiamos nuevamente y nos quedamos otro rato conversando desnudos. Aproveché de hacerle la transferencia y luego pedí el Uber. Al despedirme, me acompañó a la puerta y, camino a la salida, volvieron las caricias y los besos franceses. Estuve peligrosamente cerca de caer en la tentación de pagar otra hora para seguir disfrutando de ese hermoso chocolate, pero lamentablemente tenía una reunión de trabajo, así que tuve que contenerme.
Me despedí y, ya en el ascensor, traté de calmarme, porque mi amigo seguía más despierto que nunca.
En resumen: si te gustan las milf y las diosas de ébano, Aixa es un must. Puede ser dulce o una fiera, y se adapta muy bien a tu onda y estado de ánimo. Puede pasar de activa a más sumisa dependiendo de lo que pidas y de cómo perciba la energía del momento.
Si te gustan las mujeres con hartas curvas, sin duda puede entrar en un top 5. Tiene un cuerpo tipo reloj de arena, muy bien cuidado con gimnasio, y un servicio que combina intensidad, cariño y conexión. Yo creo que la próxima vez coordinaré para llevarle un cosplay de Yoruichi o alguno de esos trajes lewd de Miku que existen, porque con su cuerpo quedaría simplemente mortal.
Como siempre, me fui más que contento. Para mí, Aixa sigue estando en el top 10 del portal, tanto por su servicio como por su cuerpo.
La tabla:
Forma de contacto:








10/10, en general siempre contesta rápido, es fácil coordinar y si alguna vez te llegas a atrasar un pelín no pone problemas.
Instalaciones:







9/10 lugar tranquilo y privado.
Higiene:








10/10, ningún olor, su flor tiene como sabor a dulce, su cuerpo está perfumado.
Rostro:






8/10, hermosa Milf
Besos:








10/10, Los mejores besos del portal, no es tacaña con los besos franceses, combina piquitos y besos con lengua sin problema. De los puntos más altos de su servicio, sobre todo considerando lo que uno puede encontrar en otros lados.
Busto:








10/10, grandes pero suaves no duros, ricos al tactos, para poder apoyarse, lamerlos o poner al amigo entre ellos.
Cuerpo:








10/10, se nota el gym, a pesar de lo voluptuoso de su pecho y cola, todo se mantiene en su lugar, y solo se mueve lo justo y necesario en la acción. Me encanta que su cintura sea tan pequeña, pq la puedo tomar y darle amor con mayor facilidad.
Cola:








10/10, grande, turjente y en forma de burbuja, estéticamente se ve bien y al darle amor, se mueve haciendo que parezca el estar en una porno.
Oral:








10/10, al natural, con mucha iniciativa y haciendo varias técnicas.
Flor:








10/10, sin olores y con sabor como a dulce por alguna razón jajaja.
Pélvicos:








10/10, buenísimos, si no tienes cuidado te vas cortado altiro, que te monte de frente o en reversa es visualmente una experiencia pero al combinarlo con como se mueve, es...de otro planeta.
Anal: No soy muy fan de esto así que nunca se lo he pedido.
Duración:








10/10, cero preocupada por la hora, de hecho yo era el que revisaba eso ya que en otras ocasiones nos hemos pasado.
Implicación:








10/10, es tener por una hora a tu polola milf, de verdad uno se olvida que está pagando.
Tarifas:






8/10, No es barata pero está lejos de ser cara, cobra más menos en la media de este portal y vale cada peso.
Ojo con una cosa, es fácil empotarse con ella, por como da el servicio, así que tengan cuidado ahí para no terminar como el niño que enloqueció de amor.
Bueno estimados, como ya tengo el puntaje necesario, me voy a aventurar con mi primera experiencia. Quería partir con una musa que conozco desde hace bastante tiempo; haciendo memoria, creo que la conocí cuando aún yo estaba en la U, así que ya han pasado sus buenos años.
Esta última visita fue gatillada por la tentación de sus historias de WhatsApp. Estaba revisando tranquilamente el teléfono cuando me apareció una historia de Aixa bailando, y bastó eso para que sintiera la necesidad inmediata de hablarle y coordinar (en mi cabeza solo pensaba en que necesitaba comerme ese chocolate). Como en ocasiones anteriores, la conversación fue rápida, fluida y sin vueltas.
Llegado el momento, le avisé cuando ya estaba abajo, bajándome del Uber, porque los estacionamientos en Saba están cada vez más caros. Cuando me confirmó, subí. Y aunque llevo años en el lado B, esa espera antes de entrar siempre me genera un nerviosismo especial, casi como si fuera la primera vez.
Al llegar, toqué la puerta y me abrió ella. Me recibió con un conjunto transparente y un bikini ajustadísimo a su figura. Aixa es una milf de piel muy morena, labios generosos, senos grandes y suaves, cintura pequeña y firme, de esas que puedes rodear con las manos para hacerse una idea. Su trasero probablemente está entre los más grandes del portal: grande, redondo, tipo burbuja, pero firme, de esos que dejan claro que hay trabajo de gimnasio detrás.
El lugar es tranquilo, y el departamento es acogedor, espacioso, bien iluminado y cómodo. Además, da la impresión de que atiende sola, porque durante toda mi visita no vi ni escuché a nadie más.
Aixa tiene algo que siempre me ha encantado de su servicio: es dulce, intensa y muy conectada. Apenas cerramos la puerta nos dimos un largo beso francés mientras mis manos recorrían su cintura. Entre saludos, besos y caricias, tuve que hacer acopio de toda mi fuerza de voluntad para pedir el baño y pasar a la ducha de rigor; si no, probablemente no llegábamos ni a la pieza.
Cuando salí de la ducha, conversamos un rato mientras regaloneábamos. Hablamos de la vida, de las vacaciones que ya se fueron y de esas cosas simples que hacen que el momento se sienta más natural. Poco a poco, el ambiente empezó a subir de temperatura. Ella comenzó a jugar y yo a recorrer su cuerpo lentamente, disfrutando cada espacio.
Después vino una sesión intensa de besos profundos, de esas en que uno pasa de una pared a la cama casi sin darse cuenta. Aixa se mueve con una mezcla muy rica de ternura y travesura, siempre mirando con esa expresión que combina cariño y malicia. Eventualmente pasamos al Oral. Su oral, para mí, está fácilmente entre los mejores que se pueden encontrar en Santiago. Lo hace con dedicación, ritmo y una actitud que te hace sentir completamente deseado.
Luego cambió el juego y empezó a usar sus pechos, mientras yo trataba de no perder la cabeza ahí mismo. Después me tocó a mí recorrerla, disfrutar su cuerpo, sus curvas y esa energía tan particular que tiene. Para ese punto ya estábamos ambos con el líbido al máximo, así que me puso el condón y se subió sobre mí.
Comenzó de forma tranquila, cariñosa, casi juguetona. Creo que ese es uno de los puntos más altos de su servicio: te hace olvidar que estás pagando por una experiencia. Te mete en el momento, en el deseo, en la conexión. Por el cuerpo que tiene, verla montada es un espectáculo: sus movimientos, sus jadeos, sus pechos acompañando el ritmo, la cintura pequeña y las caderas marcadas hacen que la vista sea simplemente brutal.
Luego cambiamos de posición y se montó en reversa, permitiéndome apreciar otro de sus grandes atributos: su trasero. Es redondo, firme, grande y muy bien trabajado. Después, para cerrar esa primera vuelta, la puse en cuatro, disfrutando tanto la vista como la sensación de estar con una mujer con ese nivel de curvas.
Logramos casi coordinarnos al final: ella se fue apenas un poco antes que yo. Luego nos limpiamos y nos quedamos acostados, abrazados, conversando de trivialidades mientras nos dábamos piquitos. Ese detalle me gusta mucho de ella, porque no corta el momento en seco; mantiene la cercanía, la piel y esa sensación de complicidad.
Después de un rato, mi amigo revivió y los piquitos dieron paso nuevamente a besos más intensos, de esos donde las lenguas vuelven a ser protagonistas. Repetimos con oral mutuo y, otra vez, terminé siendo montado por esta diosa de ébano. Esta vez no aguanté tanto las sacudidas de la musa y terminé mientras ella estaba encima.
Nos limpiamos nuevamente y nos quedamos otro rato conversando desnudos. Aproveché de hacerle la transferencia y luego pedí el Uber. Al despedirme, me acompañó a la puerta y, camino a la salida, volvieron las caricias y los besos franceses. Estuve peligrosamente cerca de caer en la tentación de pagar otra hora para seguir disfrutando de ese hermoso chocolate, pero lamentablemente tenía una reunión de trabajo, así que tuve que contenerme.
Me despedí y, ya en el ascensor, traté de calmarme, porque mi amigo seguía más despierto que nunca.
En resumen: si te gustan las milf y las diosas de ébano, Aixa es un must. Puede ser dulce o una fiera, y se adapta muy bien a tu onda y estado de ánimo. Puede pasar de activa a más sumisa dependiendo de lo que pidas y de cómo perciba la energía del momento.
Si te gustan las mujeres con hartas curvas, sin duda puede entrar en un top 5. Tiene un cuerpo tipo reloj de arena, muy bien cuidado con gimnasio, y un servicio que combina intensidad, cariño y conexión. Yo creo que la próxima vez coordinaré para llevarle un cosplay de Yoruichi o alguno de esos trajes lewd de Miku que existen, porque con su cuerpo quedaría simplemente mortal.
Como siempre, me fui más que contento. Para mí, Aixa sigue estando en el top 10 del portal, tanto por su servicio como por su cuerpo.
La tabla:
Forma de contacto:
Instalaciones:
Higiene:
Rostro:
Besos:
Busto:
Cuerpo:
Cola:
Oral:
Flor:
Pélvicos:
Anal: No soy muy fan de esto así que nunca se lo he pedido.
Duración:
Implicación:
Tarifas:
Ojo con una cosa, es fácil empotarse con ella, por como da el servicio, así que tengan cuidado ahí para no terminar como el niño que enloqueció de amor.
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