El cuerpo libera endorfinas y dopamina al besar apasionadamente, exactamente el mismo cóctel químico que se activa con el chocolate... o con sustancias prohibidas. Así que, técnicamente, un buen beso cuenta como una dosis legal de felicidad intensa.
¡Las silenciosas son un vicio!
En cada centimetro de un balcón ubicado frente a una de las instituciones historicas del país.
Cada vez que paso por el lugar miro el balcón desde la calle, que recuerdos.