Que buen tema, se me dió una vez.
La verdad al comienzo parecía ser bueno, de ensueño (al fin la hice me decía a mi mismo).
Cliente normal, segunda vez que la visitaba, hablamos temas personales e ibamos involucrandonos sin darnos cuenta.
Después yo ya empezaba a ir a buscarla y se quedaba todo el fin de semana en mi casa, vida de pareja, cocinar o pedir comida, todo rico todo okey. Obviamente con el tiempo ambos ibamos conociendonos más, conversando más en el día, hasta me mandaba fotos preguntandome cuales me gustaban más para las publicaciones.
Dentro de las conversaciones se empezó a discutir la posibilidad de que ella dejara de trabajar, que claramente era lo que yo quería y ella no (?). Ella accedió a hacerlo pero de manera paulatina, paso a paso, no de un día para otro, pero me empezó a exigir que yo "le pidiera pololeo" a lo cual yo respondí de manera negativa (nos conocíamos hace 3 meses), dando a entender que tiempo al tiempo. Luego de esto ella comenzó a sacarme celos, ejemplo estando en el depto donde trabajaba, llegaban regalos de clientes y cuando los iba a buscar volvía y me los mostraba (yo me cagaba de la risa).
Par de días después, ella sube una historía a rrss donde la veo subiendo el cerro con "un amigo". En este momento me dije "Ok, pero lamentablemente no confío" por lo cual vino la primera pelea, ya que luego del interrogatorio la señorita admitió haber tenido relaciones con el amigo. Buen amigo. Luego de admitir, última pregunta "usaste condon?". El silencio otorga.
Nada de hablarse por 4 meses y vuelve a aparecer, me contacta ella, lo intentamos nuevamente por 3 meses aprox. Yo creo que empezamos bien, pero de cierta forma mi "dejarla ser", que era no calentarme la cabeza (lo pasaba pésimo yo cada vez que tenía el cel me imaginaba weones hablandole), terminó haciendo que tomara menos atención en ella, y eso no le gustó. Meses de pandemia encerrados.
Mi nivel llegó al punto que cada vez que salía a ver a sus familiares o qué se yo, me imaginaba que se iba con algún cliente hasta el otro día, pero ella lo negaba. Se suponía que siempre la iba a buscar el mismo taxista pero siempre en autos distintos.
Un año después nos vimos, una sola vez. Después de conversar con una persona muy distinta con la cual yo salí, me dice "al final sólo estaba contigo porque me gustaba follar contigo".
Si yo fuera un veinteañero me sentiría un campeón, lamentablemente no lo soy.
Conclusión: Creo que todo depende de qué tan dispuestos estén los involucrados a permitir, dejar establecidos los limites desde el momento que se plantee para no pasar malos ratos. En el fondo lo único que importa es la sinceridad.