Me saldré un poco del personaje para contar un poco de historias personales:
En el lado A: Hace muchos años, cuando yo era un pollito rompiendo el cascarón comencé a conocer a una chica por una red de citas. Hablamos por varios meses , creo que ya nos llevabamos bastante bien hasta que decidimos conocernos en persona. El día de la cita llegué al lugar media hora antes de la acordada. Cuando ya se acercaba la hora la vi caminando desde lejos, pude contemplarla y como escena de película sentí que se detuvo el tiempo, la vi tan bella, mucho mejor de sus fotos, quedé anodado como cuando se ve un vitral gótico. Al escucharla hablar su voz era tan dulce como el canto de un pájaro en el jardín. A los pocos minutos, ella me dice que espere porque necesitaba ir al baño. Aquí la espera fue eterna, a los 10 minutos pensé que podía demorarse un poco (suponía que es lo normal en una mujer), a la media hora ya comenzó mi preocupación. Ya a la hora o quizás más decidí irme, porque justo me habla alguien que atendía por ahí y me pregunta si seguía esperando, el hombre me había hablado cuando llegué y nunca me vio con la chica, creyó que nunca llegó, de pura vergüenza me fui. Igual me iba con preocupación porque no sabía que le pasó a la chica. Mientras volvía a mi casa comenzó a llover, llegué todo empapado y comienzo a revisar las redes donde me comunicaba con la chica (en esos años no tenía un celular donde podía hacer eso o no tenía datos móviles, no recuerdo), me había bloqueado.
Le hablé por otro perfil, que usaba para negocios y ahí me dio una respuesta bien poco creíble.
Historia de espera lado B:
Llegó 10 minutos mensajes a la dirección indicada. Le escribo a la chica, no me responde, suponía que se estaba arreglando. Llega la hora del encuentro, le vuelvo a escribir, no responde. Media hora y no responde. La llamo, no contesta, pero tenía el teléfono prendido. Vuelvo a llamar y ahí responde llorando que no podía atender, que lo dejemos para mañana. Comprendí y me retiré.
Fui al día siguiente, esta vez no iba a esperar nada si sucedía lo mismo, no hubo problema y me atendió. Me pide disculpa al comienzo, no dio detalles de lo ocurrido y me dio un servicio de maravilla. Ya regaloneando después del encuentro, me empieza a contar todo; la historia era bien triste, se puso a llorar de nuevo, a mí me había pasado algo similar así que entendí. Me quedé mucho tiempo, no sé cuánto más solo escuchandola desahogarse.
Solo quería dar una lección. A la primera la hubiera esperado un montón más si el hombre no me hubiera dicho "amigo vayase". En el caso de la escort la admiro mucho por lo profesional que fue en atenderme, a pesar de lo difícil que pasaba.
Eso, yo creí que la primera niña me entendía y no fue así. Por otra parte la chica de este portal resultó ser mucha mejor persona. Quizás me fui para otro lado, pero eso, ojalá que intentemos recordar que detrás de esto hay personas.